Podría decirse que soy un felino afortunado. Coco, Coquito, Coquis, me llaman. Soy adoptado. Mi nueva familia y yo hemos desarrollado una chispa extraordinaria...
Esta historia sucedió en una de las costas de Panamá hace mucho tiempo, en un pequeño faro, ataviado con el paso de los años. Sus pisos y paredes crujían...
Este cuento enseña que no debemos juzgar a las personas sin conocer su realidad, porque el silencio o la diferencia no siempre significan mala educación...