• martes 19 de mayo de 2026 - 12:00 AM

Leer abre caminos

Leer es un acto de libertad.

Abrir un libro es aceptar una invitación a lo ignoto: no sabemos a dónde nos llevará, pero, al cerrarlo, descubrimos que hemos viajado más lejos de lo que imaginábamos, sin costo y sin mover los pies, recreando el universo.

La lectura expande el pensamiento, afina la sensibilidad y nos permite comprender la realidad desde perspectivas que no hubiéramos imaginado.

Desde la niñez, leer abre caminos. Un niño que escucha una historia antes de dormir aprende, sin que se lo expliquen, que los libros son magia, refugio y aventura. Un niño que no ve a los adultos leer recibe, sin palabras, el mensaje de que solo existe lo que vive en su limitada realidad. El ejemplo cotidiano es la primera puerta hacia el hábito lector.

Leer fortalece el pensamiento crítico, la capacidad de tener criterio propio y la seguridad para expresarse. También amplía el lenguaje, mejora la fluidez verbal y nos conecta con nuestra identidad cultural. Al mismo tiempo, nos acerca a otras realidades, despertando empatía al comprender que existen múltiples formas de vivir y de habitar el mundo.

En muchas lecturas nos descubrimos como parte activa de lo que ocurre en la página.

Reímos, lloramos, aceptamos, rechazamos.

La lectura amplía nuestra comprensión del entorno y nos invita a imaginar futuros posibles, a cuestionar lo establecido y a reconocer la diversidad humana.

Leer es, sobre todo, un acto de gozo, descubrimiento, asombro y, a veces, transformación.