• domingo 21 de junio de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Tambaleando, el chenchén no alcanza

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega El Siglo en Google ↗️

En el implacable cuadrilátero de la economía nacional, el panameño de a pie está en la esquina azul. Es un peso pluma que sale a fajarse de sol a sol con un salario congelado que se niega a subir de categoría. Al otro lado, en la esquina roja, acecha el temible campeón invicto de los pesos pesados: la canasta básica.

Desde el arranque del combate, el gigante inflacionario presiona sin piedad, arrinconando al consumidor contra las cuerdas con ganchos al hígado en el precio del arroz y un implacable uppercut directo al mentón cada vez que se intenta comprar carne o verduras frescas.

El combate se vuelve dramático cuando entramos al terreno del supermercado, convertido hoy en un ring hostil. Los vegetales ensayan fintas inalcanzables, el aceite flota fuera de distancia y los huevos pegan golpes bajos, mientras el réferi parece mirar para otro lado.

El panameño promedio tiene que tirar de un buen juego de piernas, esquivando marcas caras y buscando el abrazo clínico del descuento de última hora para no terminar con las finanzas en la lona antes de que llegue la quincena.

Llegamos al último asalto con las piernas temblorosas y el protector bucal lleno de facturas. El bolsillo nacional está visiblemente magullado y pidiendo a gritos una toalla.