[Cuento] Chonchi, el cerdo que cambió su destino

  • domingo 21 de junio de 2026 - 12:00 AM

Luisa vivía con su familia en un pueblo alejado de la ciudad. Todas las mañanas la despertaba el trinar de los pájaros, el canto del gallo y el ladrido de los perros. Antes de arreglarse para la escuela, acompañaba a su mamá a echarle comida a las gallinas. De regreso a casa, se bañaba en la quebrada, corría con sus primos detrás de alguna mariposa o simplemente para ver quién llegaba primero a la meta.

No había vecino alguno que no conociera a Luisa, quien junto a su madre recorría el mercado para comprar verduras. Fue precisamente en ese lugar donde adquirieron un cerdo con la finalidad de criarlo, engordarlo y prepararlo para Navidad.

Cuando el animal llegó a casa, le llamaron Chonchi; era rosado y pequeño, pero comenzó a crecer bastante rápido. Cada vez que llegaba de la escuela, Luisa corría a verlo. Era como una mascota más, aprendió a espantar a las gallinas, corría con los perros y hasta movía la colita. Parecía más bien un can y no un puerco.

El tiempo pasó y cuando Luisa se enteró del destino que le esperaba a su querido Chonchi, no lo podía creer. Pasó días muy tristes, porque no quería verlo morir. Era quien la recibía todas las tardes y corría junto a ella. No era capaz de llevarlo al mercado como mercancía ni se atrevía a comerlo.

Con lágrimas en los ojos le pidió a su madre que dejara a su nuevo amiguito como una mascota más; a cambio le prometió cuidarlo, porque ese cerdo tenía algo especial y se había ganado su corazón desde que llegó a casa. Finalmente, logró su deseo y salió corriendo al patio para abrazarlo. Ahora Chonchi ya no era más un cerdo común; se había convertido en parte de la familia.