Renacer es una decisión, es aprender, es corregir

  • domingo 05 de abril de 2026 - 1:29 PM

El “Domingo de Pascua” no es solo una celebración de fe, es un símbolo universal de renovación; nos recuerda que incluso después de los momentos más difíciles, siempre existe la posibilidad de empezar de nuevo.

En la familia es reconciliación y unión; en la comunidad, solidaridad y esperanza compartida; en la vida pública, coherencia, responsabilidad y cambio real.

Esta fecha se convierte en compromiso, en punto de partida; así como la vida se abre paso después de la oscuridad, también nuestras organizaciones, nuestro partido y nuestro país están llamados a iniciar una nueva etapa basada en la verdad, la autocrítica y la voluntad de transformar.

Renacer no es olvidar lo vivido, es aprender, corregir y caminar con propósito. Todo nuevo comienzo exige fe, pero sobre todo, valentía para asumir responsabilidades y actuar en consecuencia.

Hace poco, un periodista preguntó a un joven dirigente de nuestro colectivo ¿qué ofrece el PRD en un momento de crisis de credibilidad y cómo enamorar a la juventud? No es una pregunta sencilla, pero la respuesta debe ser clara: vamos a enamorar, demostrando lo que estamos dispuestos a cambiar, no sólo recordando lo que fuimos.

Somos el punto de partida de lo que viene. La juventud no quiere ser relleno; quiere ser parte de las decisiones, ocupar espacios reales, tener voz y construir; exige coherencia, oportunidades y liderazgos que escuchen, corrijan y abran espacios.

El desafío es reconectar con la población mediante hechos, no promesas.Implica no tolerar prácticas que destruyen la confianza, impulsar causas que inspiren y construir propósito colectivo que devuelva el orgullo de pertenecer.Hoy, más que nunca, este mensaje trasciende lo religioso. No estamos ante un símbolo, estamos ante una decisión diaria que transforma personas, fortalece familias, reconstruye instituciones: es sanar, reencontrarnos y volver a creer; es mirar a nuestra gente a los ojos y decirle que vale la pena intentarlo de nuevo; porque al final, renacer no es solo volver a empezar... es decidir hacerlo mejor, con el país primero y la gente en el centro.

Feliz “Domingo de Pascua de Resurrección”, para todos en familia, en comunidad y en el país.

Somos el punto de partida de lo que viene. La juventud no quiere ser relleno; quiere ser parte de las decisiones, ocupar espacios reales, tener voz y construir; exige coherencia, oportunidades y liderazgos que escuchen, corrijan y abran espacios.