- miércoles 08 de marzo de 2023 - 10:29 AM
¿Quién será el Arias Calderón de 2024?
La respuesta de la pregunta guarda relación con el desprendimiento de Ricardo Arias Calderón para ceder la candidatura presidencial en 1989. Según los análisis era la persona más preparada para encabezar la nómina de la Alianza Democrática de Oposición Civilista, pero en aras de la unidad aprobó, luego de intensas negociaciones, que fuera Guillermo Endara Galimany.
En vida Arias Calderón publicó 10 libros, fue el autor de casi 400 publicaciones diversas y durante 37 años ejerció la docencia. Se le recuerda por una frase filosófica que recoge el valor que le dio a la educación. “He dedicado toda mi vida profesional, de casi 30 años, a una profesión que me enorgullece: ser maestro, ser educador, la de ayudar a la gente en mi Universidad de Panamá, esa gente que no tenía otra esperanza, otra oportunidad, de lograr una vida mejor para sí misma y para los suyos”.
Arias Calderón era la cabeza visible de quienes luchábamos para derrocar al régimen militar que con Noriega llegó a los escalones más bajos del infierno. Hay una foto histórica donde se le ve extender sus manos, como aquella persona que trata de ser un escudo para que no afecten a los suyos. En ese momento los civilistas tenían a los famosos dobermans o antimotines dispuestos a disolver esa manifestación.
Arias Calderón manejaba el verbo fluido donde cada palabra tenía el lugar correspondiente con un mensaje coherente y siempre encaminado a defender la justicia, la libertad y la democracia. Fue un luchador implacable contra los militares y los miembros de la cúpula militar, así como del PRD le tenían terror. En aquellos días aciagos se comentaba que si él encabezaba a la nómina presidencia el régimen iba a ser todo lo posible para evitar llegar a ese 7 de mayo de 1989.
Este argumento fue utilizado en varias reuniones de alto nivel donde este servidor participó. Recuerden que fui escogido por la ADOC para que fuera una de las piedras angulares de la campaña. Para esos tiempos los aparatos de seguridad del Estado mandaron a realizar un perfil sicológico de Guillermo Endara Galimany. Ese estudio arrojó resultados alentadores para los que dirigían el aparato gubernamental. “Endara es una especie de Santa Claus… no es una persona rencorosa; tiene antecedentes de ser un buen cristiano y es un ser humano bondadoso” , rezaba parte de los documentos que me tocó revisar después de la invasión. Es más, se le consideraba tan buena persona que se acuñó el sobrenombre de ´Pan de dulce´. Lo que no sabían los sicólogos del régimen militar era que detrás de ese gordito bueno también se escondía una persona de carácter.
¿Quién será el Arias Calderón de 2024?
Esta pregunta la deben responder aquellos políticos que tienen iguales sentimientos que albergó Arias Calderón en su momento y que hoy tienen aspiraciones. El país vive escenarios similares a los de 1989. Si bien no existe la presencia, ni la presión de los militares si se nota en el firmamento la aspiración de alguien que tiene esos comportamientos de gorila. O nos unimos todos los civilistas amantes de la democracia real y efectiva o nos hundimos.
Recuerden que en las elecciones de 1994 donde retornó el PRD, la culpa no fue de Rubén Blades. ¡No, para nada! Allí hubo dos motivaciones específicas. La primera, desconocer una iniciativa de Guillermo Cochez quien pregonaba la aprobación de la segunda vuelta electoral o balotaje y la segunda… la decisión de la gente del MOLIRENA de ir con candidato propio. En ese instante, el hombre que sufrió exilio y que era adversario acérrimo de los militares, creyó que luego de su trabajo como Contralor los panameños le darían el voto favorable. ¡Así es mis amigos… Rubén Darío Carles creyó en cuentos de sirena y preparó la cena para que Ernesto Pérez Balladares triunfara! Estos relatos los desempolvo gracias a los comentarios de varias personas quienes me animan a sacarlos del baúl de los recuerdos.
Mis análisis también me llevan a recordar la palabra hidrofobia. Es la cualidad que evita que algunas sustancias sean solubles en el agua. Ocurre cuando una molécula no puede interactuar con el agua. Al entrar en contacto con ella, la molécula apolar rompe los puentes de hidrógeno de las moléculas de agua formando una estructura en forma de red. Arias Calderón era el agua y el PRD el aceite… En esa ecuación política no cabían las uniones.
Dicen, por allí, que en política no hay sorpresas… lo que existe son los sorprendidos. En las elecciones de 2004 el candidato y luego presidente Martín Torrijos contó con el apoyo de la democracia cristiana, partido que lideraba Ricardo Arias Calderón. Y un demócrata cristiano era el segundo vicepresidente en la nómina. Hablamos de Rubén Arosemena. En ese momento se acabó la hidrófobia de los demócratas cristianos hacia el PRD. Aquí cabe ese canto de Blades… “la vida te sorpresas, sorpresas te da la vida.” Y miren por dónde va el escenario que ahora se comenta que Torrijos pudiera ser el candidato Presidencial del Partido Popular, antes Demócrata Cristian.
Hoy, hay muchas personas interesadas en sentarse en el palacio de Las Garzas. Algunas saben que no llevan la más remota posibilidad, pero el afán de figurar y de aparecer en los medios puede más que los intereses patrióticos. Otros se prestarán como los clásicos divisores para que el PRD intente repetir, tal como en su momento hizo Hildebrando Nicosia cuando se presó para arrebatarle el partido a los arnulfistas en 1989. Repito, la Patria agoniza, la Patria se muere. ¿Dónde están los Arias Calderón de 1989? Analicen la situación financiera del país… estamos hasta la coronilla en deuda; los gobiernos han hecho poco para acabar con este cáncer. Si continuamos con esa danza de millones con salarios del primer mundo y con los subsidios existentes no hay que ser mago para pronosticar la quiebra de la nación. Y póngase a pensar en el tema de la Caja de Seguro Social y otros que gravitan en el firmamento. Se requiere de un cambio radical y ese cambio lo vamos a lograr eligiendo a los mejores, a las personas que en realidad aman a Panamá y no a sus bolsillos. ¡Una vez más la suerte está echada, de usted, persona votante, depende el futuro! Es posible que le arreglen sus problemas en lo inmediato y por esa gracia le dé el voto a quien le dio la solución. Reitero, el problema de Panamá es tan grande que su fuerza será peor a las dos bombas que lanzaron en Japón.
Periodista y profesor universitario