- miércoles 29 de abril de 2026 - 12:00 AM
Hoy ya no necesitamos una sala de cine para emocionarnos con una gran historia. Desde la palma de la mano, los panameños consumimos series, animaciones y documentales de alta calidad. Esta revolución digital ha transformado al espectador en un usuario más exigente, pero también ha abierto nuevas oportunidades para quienes desean crear contenido con identidad nacional.
Como profesor en el Centro Regional de San Miguelito (CRUSAM), observo que los estudiantes ya no aspiran únicamente a la televisión tradicional. Su interés está en dominar el lenguaje de las plataformas digitales y las nuevas narrativas audiovisuales. Aunque la tecnología ha facilitado el acceso a herramientas, la diferencia sigue estando en la formación: comprender cómo la imagen, el sonido y la edición construyen emociones.
Panamá cuenta con escenarios, historias y talento joven. El desafío está en profesionalizar ese potencial. Desde la Universidad de Panamá, buscamos formar creadores capaces de competir con estándares internacionales y contar nuestras propias historias.
El futuro de la comunicación es digital, visual y creativo. La tarea ahora es pasar de consumidores a protagonistas de nuestra propia narrativa. Además, este cambio exige mayor responsabilidad en el uso de las herramientas digitales y una mirada crítica sobre los contenidos que producimos y consumimos. Aún estamos a tiempo de consolidar una industria audiovisual nacional sólida, innovadora y con identidad propia, capaz de proyectarse al mundo con visión estratégica sostenible.