- miércoles 03 de febrero de 2016 - 12:00 AM
Dios da más de lo que le pedimos
MI-SIÓN: un ingeniero fue llamado a solucionar el problema de una compleja máquina. Era el enésimo convocado. Después de observar el enmarañado monstruo de metal, se inclinó y apretó un tornillo; entonces, el runrún de la máquina se dejó escuchar, en medio de una salva de aplausos.
Cuando el gerente preguntó cuánto le debía, contestó: -"mil dólares". El ejecutivo, reclamó que era demasiado dinero... por ajustar un tornillo.
-"Sólo le pagaré si me presenta una factura detallada que lo justifique", dijo el gerente. Al día siguiente recibió una factura que decía: "apretar un tornillo, un dólar; saber qué tornillo apretar, 999 dólares".
Aunque la moraleja se centra, por lo general, en que puedes desarrollar la capacidad de hacer lo que nadie hace -y cobrar muy bien-, quiero destacar otro detalle: ¡sólo fue necesario apretar un tornillo! ¡También David necesitaba sólo una piedra para derrotar a Goliat! Sin embargo, "escogió cinco piedras". ¿Por qué? Porque Dios se las dio. Y Dios hace "todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos".
Además, una sencilla piedra puso fin al gigantesco y complejo problema que todo un ejército fue incapaz de solucionar... tal como en la historia del tornillo. Sal con las cinco piedras que Dios te dio a enfrentar el sueño, labor, negocio, problema o circunstancia de hoy; "no temas...confía": usar la indicada es cuestión de carpintería, si estás en manos del Carpintero.