Un ‘chin-cecito’

Bocatoreño Gerald Chin aspira a las Grandes Ligas
  • lunes 14 de julio de 2014 - 12:00 AM

PANAMEÑO

Gerald Chin quería un ‘chancecito’, eso era todo lo que pedía el habilidoso segunda base bocatoreño que tiene un bate a mil en las ligas menores.

Un ‘chin-cecito’ que le dieron los Bravos de Atlanta, una pequeña rendija en medio de la cual se coló el bocatoreño, ahora su mente está puesta en las Grandes Ligas.

Enfocado, decidido, mentalizado y con la firme convicción que llegará a Grandes Ligas, el ‘tortuguero’ tiene en su mente que jugará en el mejor béisbol del mundo.

El Siglo habló con el jugador talentoso que firmó, no para ser del montón, sino para llegar a las mayores y que nos enseña que la oportunidad vale más que cualquier cosa.

El Siglo (ES): ¿Cómo van las cosas, Gerald?

Gerald Chin (GC): Gracias a Dios las cosas me han salido bien esta temporada y he sabido aprovechar las oportunidades. Estoy consciente de que hay momentos buenos y malos durante la temporada y tengo que saber, como profesional, llevar las cosas.

ES: ¿Dónde empezaste?

GC: A principios me colocaron en la Rookie de noche, ahora me subieron a la clase A Media, y gracias a Dios me he adaptado rápido al juego.

ES: ¿Qué esperas hacer por lo que resta del año?

GC: Espero seguir adelante, sé que la competencia no es nada fácil, tengo que seguir trabajando duro y salir al terreno a dar el 100% todos los días.

ES: ¿Mucho sacrificio?

GC: El sacrificio ha sido grande, he venido desde Pequeñas Ligas y de torneos juveniles buscando la oportunidad, hasta que la conseguí... y he sabido aprovecharla. He dejado a mi familia y amistades, pero sé que todo es por mi futuro y por el bien de todos los que me dieron su apoyo.

ES: ¿La meta?

GC: La meta que tengo es llegar a las Grandes Ligas, sé que el camino no es fácil, pero tampoco es difícil, si me lo propongo, todo está en la mente.

ES: ¿Has cambiado?

GC: Bueno, Gerald Chin ha cambiado la actitud, aunque siempre me ven muy serio, es mi personalidad, pero soy muy humilde y me gusta molestar mucho. En lo profesional hemos madurado mucho, ya que la disciplina es primordial.