Había una vez un niño llamado Chalito que iba caminando por el Centro Histórico. Al llegar a casa, su abuelita le pidió que comprara unos víveres en la...
En un rincón muy lejano, donde la vegetación se alzaba glamorosa y las flores sonreían al viento, vivió don Guayacán junto a su esposa, doña Acacia y sus...