PISA 2029: Panamá vuelve al ruedo y estas son las expectativas

Exministro Cañizales: “Es una buena decisión volver a participar, aunque el daño ya está hecho”
  • domingo 29 de marzo de 2026 - 12:00 AM

Panamá volverá a participar en la Prueba para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), pero lo hará hasta el año 2029, según confirmó el Ministerio de Educación (Meduca), en una decisión que reabre el debate sobre el rumbo del sistema educativo nacional.

De acuerdo con la entidad, el regreso forma parte de una estrategia planificada que busca medir con mayor precisión los avances educativos, en medio del rediseño curricular que actualmente se impulsa.

La apuesta es que, para ese año, el país esté en una fase intermedia de estos cambios, lo que permitiría evaluar su impacto real en el aprendizaje de los estudiantes.

La decisión llega luego de que, en octubre de 2024, Panamá anunciara que no participaría en la prueba PISA 2025, una medida que generó críticas y descontento, especialmente entre organizaciones de padres de familia.

Uno de los que alzó la voz en su momento fue el exministro de Educación, Miguel Ángel Cañizales, quien ahora ve positivo el retorno, aunque advierte que el país perdió tiempo valioso. “Es una buena decisión volver a participar, aunque el daño ya está hecho. Perdimos la oportunidad de compararnos con países más avanzados y con regiones similares que, con menos inversión, logran mejores resultados”, señaló.

Además, advirtió que la falta de mediciones dejó vacíos de información clave para la toma de decisiones en el sector educativo.

Los resultados más recientes de Panamá en PISA, correspondientes a 2022, ya encendían las alertas: 357 puntos en matemática, 392 en lectura y 388 en ciencias, muy por debajo del promedio de la OCDE, que ronda los 450 puntos.

Desde el Meduca, sostienen que el retorno en 2029 permitirá “evaluar con mayor precisión el impacto de las estrategias enfocadas en elevar la calidad educativa, fortalecer habilidades y garantizar una formación acorde a los desafíos actuales”.

Sin embargo, el debate no solo gira en torno a los resultados. Javier Lombardo, de la Unión Nacional de Padres de Familia de Escuelas Particulares, puso sobre la mesa otro punto sensible: el costo.

Y es que Panamá, hasta el 2022, ha invertido cerca de 2 millones de dólares en estas pruebas.

Para Lombardo, PISA es útil, pero también representa un negocio. Aun así, respalda la necesidad de evaluaciones que permitan compararse con otros países, aunque insiste en que el enfoque debe ser más amplio.“No solo se debe medir a los estudiantes, también a los docentes”, subrayó.

Panamá se incorporó a las pruebas PISA en 2009, pero estuvo ausente en 2012 y 2015 debido a cambios curriculares y a deudas con la entidad evaluadora por el orden de los 250 mil dólares.

La falta de mediciones dejó vacíos de información clave para la toma de decisiones en el sector educativo”, advirtió el exministro Miguel Ángel Cañizales.