Panamá defiende medidas ante reclamos de Costa Rica

Cancillería: “El país rechaza cualquier acusación de bloqueo unilateral”
  • sábado 16 de mayo de 2026 - 5:10 PM

El choque entre Panamá y Costa Rica volvió a encenderse tras nuevas declaraciones en torno a las restricciones a las exportaciones agrícolas, un tema que continúa generando fricción diplomática entre ambos países.

La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, volvió a poner el tema sobre la mesa al anunciar que su gobierno llevará la disputa a la esfera diplomática, en medio de fuertes señalamientos sobre un supuesto “bloqueo comercial” que afectaría a productores de papa, cebolla y lácteos.

Panamá no demoró en responder y fue categórica. A través del Ministerio de Relaciones Exteriores, el país rechazó cualquier acusación de bloqueo unilateral y defendió sus acciones como medidas estrictamente técnicas y amparadas en la legalidad internacional.

La Cancillería subrayó que Panamá actúa conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en protección de la salud pública, la seguridad alimentaria y los intereses de sus productores.

Asimismo, reiteró que productores y exportadores panameños han enfrentado durante años restricciones sanitarias y comerciales impuestas por las autoridades costarricenses, situación que, según Panamá, ha afectado a empresas, empleos y sectores productivos nacionales.

En un comunicado, las autoridades detallaron que el país ha apostado por el diálogo técnico y diplomático, aunque recordó que se solicitaron revisiones sanitarias recíprocas a Costa Rica, las cuales no fueron aceptadas por el país vecino.

Panamá también defendió su apelación ante la OMC como un derecho legítimo dentro del sistema multilateral de comercio, insistiendo en que el proceso debe entenderse dentro del marco jurídico internacional.

El conflicto se remonta a 2020, cuando Panamá restringió la entrada de productos lácteos, cárnicos y frutas costarricenses tras detectar presuntos incumplimientos sanitarios en 26 plantas. Costa Rica llevó el caso a la OMC en 2024 y obtuvo un fallo favorable; sin embargo, la apelación presentada por Panamá en enero de 2025 reactivó la disputa.

En medio del cruce de versiones, productores lecheros en Panamá salieron al paso para rechazar la idea de un bloqueo, asegurando que no existe represalia comercial, sino el cumplimiento estricto de normas sanitarias internacionales.