Inicios del Movimiento Obrero en Panamá Parte II
- sábado 02 de mayo de 2026 - 12:00 AM
A inicios del siglo XX, la historia de Panamá —marcada por la independencia de 1903— se desarrolló entre maniobras políticas, engaños y la ingenua confianza en el supuesto apoyo desinteresado de los Estados Unidos. Las huestes liberales fueron derrotadas con la firma del Tratado de Wisconsin, el 21 de noviembre de 1902, que puso fin a la Guerra de los Mil Días. Sin embargo, poco después, el 3 de noviembre de 1903, resurgieron mediante una alianza con sus antiguos adversarios: el Partido Conservador. Por otra parte, los colombianos, artífices del Tratado Mallarino-Bidlack de 1846, ya habían concedido importantes ventajas a los Estados Unidos sobre el istmo, incluyendo el derecho de intervención en la franja canalera.
En quince días luego de la independencia se ejecuta el golpe de traición de los Estados Unidos al robarnos el Canal con la firma de un francés Felipe Bunau Varilla. Cuando inspirados en los principios de la democracia representativa, aunque fuese un idealismo, pensábamos vivir soberanamente intervenía la fuerza extranjera y contaba los votos en nuestras elecciones. Nuestra existencia fue esculpida con un modelo económico extranjero y nos arrinconaron para recibir migajas de la explotación de la Zona del Canal.
Inspirados en los principios de la democracia representativa —aunque quizá desde un idealismo ingenuo—, los panameños aspiraban a vivir soberanamente. Sin embargo, la intervención extranjera se hizo presente, incluso al punto de influir y supervisar nuestros procesos electorales. Así, nuestra existencia republicana fue moldeada bajo un modelo económico impuesto desde el exterior, mientras el país quedaba relegado a recibir apenas migajas de la riqueza generada por la explotación de la Zona del Canal.
En cuanto a las luchas obreras se evidencia la presencia de grupos mutualistas y logias. Mora (1979) afirma que estas organizaciones mutualistas: “sus objetivos fundamentales era brindar a sus miembros una serie de servicios sociales y auxilios tales como medicinas, funerales, empleos, etc. (Lorenzo Mora. Síntesis Histórica del Movimiento Obrero Panameño. p. 6) No existía presencia de grupos obreros ideológicos o sindicatos. Se encontraban dispersos los militantes liberales que habían participado en la Guerra de los Mil Días, los cuales se empiezan a organizarse con la candidatura del Dr. Belisario Porras en la campaña de 1912, a la presidencia de la república.
En el gobierno del Dr. Amador Guerrero el 1 de julio de 1905, se menciona en la Estrella de Panamá la existencia de la organización Sociedad Tipográfica de Protección Mutua por los siete años de labor de los obreros de ese gremio. Cuatro años después se mencionan dos organizaciones Tipográficos de Beneficencia y la Sociedad Tipográfica de Protección Mutua. En apremio de los logros de las mejoras laborales, la Asamblea Nacional aprobó la Ley 6 del 4 de octubre de 1910, día especial como expresión al 1 de mayo, lo que hoy se conoce como día del trabajador.
Lo excepcional fue el debate de la jornada de 8 horas de trabajo en 1914 y, en ese instante, el liberalismo se había escindido por la pugna de la designación de miembros de la Asamblea Nacional, y se extendió hasta el periodo de debate. Se acrecentaron en octubre con la presencia de Carlos A. Mendoza al presentar comparaciones con la diferencia entre los obreros de Panamá y de Centroamérica. Lo anterior motivo divergencias del sector de la Unión Obrera, lo cual no mermo el apoyo a diputado liberal Andrés Mojica.
El diputado Andrés Mojica nació en Panamá el 7 de febrero de 1883, hijo de Leopoldo Mojica y Nemesia Medina. Logró realizar estudios en el Colegio Pantaleón Germán Ribon de Barranquilla. Él se consideraba como un socialista doctrinario y tomó las armas en las contiendas contra los conservadores. Actúo en calidad de diputado de 1914 hasta 1918, con Cristóbal Rodríguez quien nació en Chitre en 1883, liberal y es el primer panameño que estudio Filosofía en la Sorbona de París, secretario y profesor en el Instituto Nacional, luchador en la Guerra de Coto y secretario privado del Dr. Porras, obtuvo su doctorado en la Universidad de Panamá y sustento su tesis en español, inglés y francés. Además, fue secretario General de la Universidad de Panamá.
La expresión más auténtica de apoyo del Dr. Belisario Porras fue el acuerdo con los obreros sobre la aprobación de la jornada de ocho horas de trabajo. Largas discusiones sobre la jornada laboral y fue aprobada la Ley 6 de octubre de 1914. Esta Ley respondió a la urgencia del porrismo de fortalecer la base de apoyo y por ende, era el medio de cumplir con las promesas electorales y de reivindicación planteada por el liberalismo. El mejor ejemplo fue que a pesar de divisiones del Directorio se enarbolaban las consignas de renovación doctrinal.