Especial para El Siglo: Buenaventura Correoso y el liberalismo popular I parte

El líder liberal unió a sectores populares, campesinos y artesanos en un proyecto político que abrió espacio a la educación y la participación democrática
  • domingo 08 de noviembre de 2026 - 12:00 AM

La historiografía panameña tradicional ha solido reducir el siglo XIX a una crónica de luchas caudillistas y desordenes institucionales durante el periodo colombiano. Sin embargo, al examinar con rigor las estructuras socioeconómicas de la época, emerge con fuerza la figura singular del General Buenaventura Correoso (1831‑1911), indiscutible caudillo del liberalismo popular e intérprete supremo del sentir de las masas que vivían extramuros del barrio de Santa Ana.

El escenario donde creció su liderazgo se transformó a ritmo acelerado. La Fiebre del Oro de California y la inauguración del Ferrocarril Transístmico en 1855 no solo cambiaron la geografía económica del Istmo, sino que desplazaron a los trabajadores tradicionales: boteros, cargadores y muleros, cuyos oficios quedaron de pronto en segundo plano. La ruta de tránsito trajo consigo también un clima de constante fricción racial y social, marcado por la prepotencia de los emigrantes anglosajones que transitaban por el país.

En ese contexto de agravios colectivos estalló el Incidente de la Tajada de Sandía, el 15 de abril de 1856. Lejos de ser un conflicto aislado o menor, representó la respuesta de un pueblo que se sentía acosado. Allí, Correoso —en su calidad de Juez del Crimen del barrio de Santa Ana— mostró una postura de inquebrantable dignidad: ante las presiones del consulado estadounidense y de las poderosas compañías extranjeras, decretó el sobreseimiento de las causas contra los pobladores locales. Con aquel acto, no solo hizo justicia, sino que legitimó la causa popular y cimentó un liderazgo que trascendió la función judicial para convertirse en bandera política. Tras su levantamiento armado en defensa de la soberanía del Estado de Panamá, fue derrotado y entregado voluntariamente. Pasó cerca de 10 meses encerrado, en condiciones durísimas, hasta que triunfó la revolución liberal en julio de 1861 y recuperó la libertad. Tras un motín militar en Panamá, fue apresado de nuevo —aunque acababa de firmar la Constitución que garantizaba los derechos individuales.

A partir de la formación del Estado Soberano de Panamá y bajo el amparo del régimen federal establecido por la Constitución de Río Negro de 1863, Correoso articuló una alianza sin precedentes en la historia nacional. Reunió a los sectores populares urbanos —negros, mulatos y artesanos del Arrabal— con el pequeño campesinado de las provincias centrales, especialmente de Azuero y Coclé, y con la facción radical del liberalismo bogotano. Esta coalición, que la sociología histórica ha denominado el “Partido Liberal Negro”, logró desafiar y desplazar temporalmente la hegemonía política que hasta entonces había ejercido la oligarquía comerciante del barrio de San Felipe.

Durante sus mandatos como presidente del Estado —entre 1868‑1871, 1871‑1872 y 1878—, Correoso puso en práctica una agenda de claro corte democrático e integrador. Su gobierno se distinguió por la promulgación del Código Administrativo de 1869, que ordenó la Hacienda Pública; la Ley Orgánica de Instrucción Pública de 1871; la creación de la primera Escuela Normal para la formación de maestros; la apertura de escuelas vocacionales; y la instalación de la primera Biblioteca Pública en Santa Ana. Todas estas medidas llevaron a la educación y la cultura más allá de los círculos privilegiados. El proyecto político del Arrabal se derrumbó en 1885. La caída del experimento federal y la imposición del régimen centralista de la “Regeneración”, impulsado por Rafael Núñez, apartó del poder a la dirigencia popular.

La Fiebre del Oro de California y la inauguración del Ferrocarril Transístmico en 1855 no solo cambiaron la geografía económica del Istmo.
La Fiebre del Oro de California y la inauguración del Ferrocarril Transístmico en 1855 no solo cambiaron la geografía económica del Istmo.