- jueves 31 de marzo de 2022 - 12:00 AM
Como hemos visto en el artículo anterior, Changmarín fue una figura que no solo se ha entregado al campo de la educación y la política, además se ha dedicado al cultivo de las letras donde ha contribuido al enriquecimiento de la literatura panameña. En esta ocasión vamos a apreciar su discurso poético que se aleja del lenguaje abstracto del vanguardismo y sacude sus versos de fuerte compromiso social. Escribió, por ende, poemas de corte social, propio de su generación que crece en un ambiente turbulento de la época de gobiernos militares. Así, en el "Prólogo" de su segundo poemario Poemas corporales, se aprecia ese tono y estilo comprometido con la realidad social proyectado desde su cosmos poético, donde es evidente su malestar hacia la situación de injusticia social. Por eso comienza su verso de un poeta campesino lleno de dolor afectado por la miseria.:.
Aquí empieza mi canto, son del pueblo, llanto y dolor del nervio malherido.
Aquí ladra mi ser; de aquí despierto, chispa de sol terrestre dando tumbos, mordiendo la rajada geografía.
El ser campesino que vive tumbos en el campo se exalta en sus versos que muestra la vida dura del campo llena de hambre y miseria:
Yo voy en busca de la vida a tientas y aunque detrás de mí los cien lagartos, del hambre y la miseria se deslizan, levanto con mis huesos adelante, porque el viento de rojas esperanzas va floreciendo rosas cuando marcho.
Claramente aquí Changmarin, pese a la miseria que reina en el campo, ve la esperanza, pero de forma revolucionaria, simbolizada mediante el color rojo. Es consciente la dura realidad del campo, pero que cultiva la tierra pese a la marginación social.
Voy en busca del pan… sólo migajas encuentro en los torcidos recovecos. Mas he de hallar los verdes arrozales pariendo sobre el yermo y las espinas.
La esperanza del campesino se yergue en el duro bregar de los cultivos. El poeta, no obstante, advierte que su lucha por la Patria muchas veces es en vano porque siempre encuentra la amargura e impotencia, ante un sistema opresor; pero ese pesar se apacigua con la música campesina.
En busca de la Patria voy rodando y sólo polvo y amargura encuentro. Pero he de verla marinera, libre bailar en el tambor de la alegría. Quiero la paz, el vuelo incandescente de la paloma sobre el ancho mundo. Y aunque mis manos sangran y devoran buitres de la muerte mis orejas…
Oigo el rumor de mensajeras plumas; oigo el turrututú de las palomas como aurora boreal sobre mis sueños.
Chagmarín como todo intelectual anhela paz y progreso social para la gente del campo. La simbolización de la paloma es un signo que nos ofrece el ideal de todo hombre humanista que vela por el bienestar de su pueblo.
Yo soy hecho de sal y de esperanzas. Duro para matar. Soy medio tigre y a veces ruiseñor y serranía. De la barriga de la Patria vengo, donde la tierra chola me amamanta. No en vano el pueblo me cuajó en su sangre, porque en la noche cruel entre bramidos yo clavo mis colmillos de cachorro en las frondas carnales del futuroabriendo los claveles de la aurora. (‘Prólogo' Poemas corporales)
En estos versos se aprecia el estilo combativo que denuncia la pobreza y el abandono en que vive sumido la gente del campo. Tal como lo señalara Huei Lan Yen (2012) en su tesis Presencia y voces de escritores chino-latinoamericanos Las posiciones que adopta van desde la protesta directa hasta la reproducción de elementos cotidianos y marginales que forman la realidad panameña, como ‘arrozales', ‘yermo', ‘espinas', ‘bailar en el tambor', ‘serranía', ‘sal' y ‘cholo'. (p.78) Chagmarin, en este sentido, evoca la visión del mundo campesino y sus problemas sociales.
El discurso lírico que evoca el poeta tiene una conexión directa con el pueblo campesino, el interior del país, muy contrario a las ciudades terminales. Pero ante esa dura de los campesino, Changmarín hace una sátira contra la descomposición de los valores tradicionales y de los derechos humanos, "Voy en busca del pan... sólo migajas / encuentro [...]", "[...] mis manos sangran y devoran / buitres de la muerte mis orejas [...]". Esta voz hace una denuncia a la miseria humana donde los poderes no le dan cabida a eso, pero esa voz que fuera en denunciar también es la "Patria", ausente o amenazante, nunca es protectora ya que "En busca de la Patria voy rondando / y sólo polvo y amargura encuentro". De esta manera, Changmarin en el género poesía nos ha entregado no solo el dolor del vate ante los problemas sociales que todavía no hemos superado en la actualidad, sino un discurso poético que logra su cometido con la estética poética