Canciller de Panamá alerta sobre impacto global por cierre de Ormuz
- domingo 12 de abril de 2026 - 1:45 PM
El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, rechazó el uso del estrecho de Ormuz con fines geopolíticos, al tiempo que se mostró esperanzado en que la tregua temporal alcanzada entre EE.UU. e Irán se transforme en una solución que ponga fin a la guerra de forma permanente y normalice el tránsito en la importante vía marítima.
“Eso no puede permitirse”, dijo el diplomático durante una entrevista con EFE en Asunción, la capital de Paraguay, sobre el cierre del estrecho de Ormuz aplicado por Irán como medida de presión tras la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero pasado.
“Pensamos que dentro de las condiciones de seguridad para todas las partes se va a encontrar una solución permanente, que el estrecho de Ormuz siempre estará abierto al paso libre y seguro de todos los buques, y que no se utilicen estos puntos de importancia para el comercio mundial con objetivos geopolíticos”, agregó el diplomático.
Según la Organización Marítima Internacional (OMI), a través del estrecho de Ormuz transita un 13 % de productos químicos y fertilizantes, un 9 % de los automóviles nuevos así como el 20 % del crudo mundial, por lo que su bloqueo ha generado el alza del petróleo y sus derivados en el mercado internacional.
“Los efectos de este conflicto ya se ven a nivel global en el precio de la energía, más allá de donde tú importes (el combustible)”, agregó Martínez-Acha, quien actúa como titular del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá desde julio de 2024.
De igual forma, indicó que Panamá no tiene problemas de oferta de petróleo o combustibles porque los importa desde Estados Unidos, aunque sí de precios en vista del alza generalizada del recurso.
Es por ello que, dijo, el Gobierno de José Raúl Mulino puso en marcha un régimen parcial de subsidios a los combustibles para “afrontar la coyuntura” y “mitigar el impacto” en los consumidores.
Panamá, un importante socio del Mercosur
Panamá, asociado al Mercosur desde diciembre de 2024, es la primera nación fuera de Suramérica en integrar el bloque creado en Asunción en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
“Hay beneficios en ambas vías”, afirmó el canciller panameño sobre esta relación, si bien reconoció que está “en sus inicios”.
“Tenemos el puerto más eficiente del continente, un hub (centro) aéreo muy importante y tenemos el Canal de Panamá”, añadió acerca de las virtudes con las que su país se relaciona con el Mercosur.
Martínez-Acha también señaló que Panamá trabajó esta semana propuestas para la cooperación bilateral con Paraguay, país en el que estuvo -entre el miércoles y el viernes- en una visita de trabajo que calificó de “muy exitosa”.
“Tenemos toda la voluntad de ser socios abiertos, de atraer inversión paraguaya a Panamá, de aprender del proceso productivo que tiene el Paraguay en el agro, en la industria y, eventualmente, colaborar mutuamente en desarrollar industrias. En este momento, la capacidad productiva la tiene el Paraguay y la capacidad de conexión la tiene Panamá, somos un complemento perfecto”, aseveró.
Respeto a la “soberanía jurídica”
El canciller panameño insistió en exigir respeto a la “soberanía jurídica” de su país ante las detenciones e inspecciones de buques con bandera panameña en puertos de China, tras un fallo del Supremo que anuló la concesión a una empresa hongkonesa para gestionar dos puertos cercanos al Canal de Panamá.
“Lo que nos preocupa es el aumento del número y que no respondan a esos criterios técnicos, porque entonces podrían responder a una estrategia de presión política. Aspiramos a que esta situación se regularice y aspiremos a que podamos tener una relación bilateral de respeto con la República Popular de China”, indicó.
Fuentes panameñas dijeron a EFE que de cada cuatro buques que atracan en puertos chinos, tres son inspeccionados.
A inicios de mes, el Gobierno de Mulino reconoció un aumento en la detención de barcos de bandera panameña en los puertos chinos después de la decisión anunciada por el Supremo en medio de las presiones de Estados Unidos.
Esas retenciones no implican necesariamente la confiscación de las embarcaciones o su carga, sino retrasos en las salidas, o inspecciones adicionales, por parte de las autoridades portuarias chinas.
Martínez-Acha agregó que las autoridades chinas no han informado a Panamá sobre detenciones de buques con bandera panameña, pero el país ha tenido conocimiento del fenómeno a través de los canales de comunicación de su propia marina mercante.