322 mil nacionales han visitado a un brujo
- lunes 18 de febrero de 2013 - 12:00 AM
La cuarta parte de los panameños ha tenido alguna relación con trabajos de ocultismo, brujería y maleficios. Según la encuesta de CID Gallup para ‘El Pueblo Habla’, el 45% indicó conocer a alguien que ha visitado a un brujo, el 25% conoce a una víctima de maleficio, el 14% ha visitado alguna vez a un brujo o a una bruja, el 6% dice que le han hecho maleficio y el 2% lo ha mandado a hacer.
Estos son los hallazgos de la encuesta quincenal de CID Gallup, que investigó sobre la creencia de los ciudadanos en fantasmas y brujas.
Una revelación que llama la atención es que el 14% de los entrevistados, es decir, 322 mil personas, confesó que ha visitado a un brujo o a una bruja. Los residentes metropolitanos (16%), los mayores de 40 años (15.3%), las mujeres (14.7%) y aquellos con estudios secundarios (14.5%) son los que más han recurrido a brujos y brujas.
Otro hallazgo del estudio es que el 45% (un millón 35 mil personas) asegura que conoce a alguien que ha visitado a una bruja o a un brujo.
Los egresados universitarios (50.7% ) y los interioranos son los que más dicen conocer a alguna personas que visita a hechiceros.
Otro 25% —575 mil personas— indicó que conoce a alguien a quien le han hecho un maleficio. Los que más conocen a víctimas de la brujería son los adultos entre 25 y 39 años (27%) y las mujeres (26.2%).
Pero la relación del panameño con la brujería va más allá. El 6% asegura que le han hecho un maleficio.
Aquellos que tienen estudios secundarios (6.3%), la población metropolitana y los mayores de 40 años —ambos con el 6%— lideran a las víctimas.
El 2% de los entrevistados, unos 46 mil panameños, confesó que ha mandado a hacer o ha hecho un maleficio, es decir, ha ocasionado un daño a algún semejante mediante la brujería.
Los adultos jóvenes (2.6%) son los que más han incurrido en la hechicería para hacer un daño.
En abril del 2012, el 97% dijo a la misma empresa encuestadora que cree que Dios existe. El 95% aseguró que alguna vez ha rezado, orado o hablado dirigiéndose a Dios.