Historia de las relaciones de Panamá con los Estados Unidos

Intervensiones de los Estados Unidos

I parte

  • domingo 30 de marzo de 2025 - 12:00 AM

Desde el siglo XIX, las intervenciones de Estados Unidos en América Latina han sido un factor clave en la historia de la región, impulsadas por diversos intereses estratégicos, tales como la seguridad nacional, la protección de sus inversiones y la lucha contra el comunismo durante la Guerra Fría. Estos intereses no solo se limitaron a intervenciones militares, sino que también incluyeron políticas diplomáticas y económicas que buscaban consolidar su hegemonía en el hemisferio.

Desde su independencia, Estados Unidos mostró un fuerte afán expansionista, inicialmente dirigido hacia el Oeste, el Sur y el Este, lo que se tradujo en una continua expansión territorial. Este impulso expansionista fue respaldado por la ideología del “Destino Manifiesto”, que sostenía que Estados Unidos tenía el derecho y la misión divina de extender su territorio desde el océano Atlántico hasta el Pacífico. Este concepto se consolidó a lo largo del siglo XIX y sirvió como justificación para las intervenciones y expansión territorial de la nación en América Latina y otras regiones.

Las intervenciones de Estados Unidos en América Latina han estado profundamente enraizadas en su política exterior desde el siglo XIX, justificadas bajo ideologías como el “Destino Manifiesto” y la Doctrina Monroe, y sustentadas por la necesidad de proteger sus intereses estratégicos y económicos en la región. Estas acciones han tenido un impacto duradero en la política y sociedad latinoamericanas, cuya influencia persiste hasta el día de hoy.

Durante el siglo XIX, las intervenciones de Estados Unidos en América Latina estuvieron principalmente relacionadas con la expansión territorial y la protección de sus intereses económicos. Un ejemplo claro fue la Guerra con México (1846-1848), resultado de la disputa por el territorio de Texas y el deseo de los Estados Unidos de expandir su territorio hacia el Pacífico. La victoria estadounidense resultó en la anexión o robo de grandes territorios mexicanos, incluyendo lo que hoy son California, Nevada, Utah, Arizona y Nuevo México. México lamentablemente perdió la guerra al firmar el Tratado Guadalupe-Hidalgo.

En el mismo siglo, Estados Unidos también intervino en diversas ocasiones en Centroamérica y el Caribe, utilizando el pretexto de garantizar la estabilidad en la región y proteger sus intereses comerciales. En 1898, tras la guerra contra España, Estados Unidos intervino en Cuba y Puerto Rico, entonces eran colonias españolas. estableciendo una fuerte influencia en el Caribe. Actualmente Puerto Rico sigue siendo una colonia estadounidense.

A comienzos del siglo XX, Estados Unidos consolidó su influencia en el Caribe y Centroamérica a través de intervenciones políticas y militares. En 1901, tras la ocupación de Cuba, impuso la Enmienda Platt en la Constitución de la recién creada República cubana. Esta disposición otorgaba a EE.UU. el derecho de intervenir en los aviones internos de la isla cuando lo considere necesario para mantener el orden o proteger sus intereses. Además, restringía la soberanía cubana al limitar su capacidad de firmar tratados con otras naciones y al permitir la instalación de bases militares estadounidenses, como la de Guantánamo, en Cuba que aún sigue bajo su control.

En 1903, Washington dirigió su atención hacia Panamá, que en ese momento era parte de Colombia. Con el respaldo de Estados Unidos, se promovió la separación del istmo y la formación de la República de Panamá. Poco después de su independencia, el nuevo gobierno panameño redactó el Tratado Hay-Bunau Varilla, cediendo a Estados Unidos el control total sobre la Zona del Canal de Panamá. Esta vía de navegación, fundamental para el comercio y la estrategia militar, permaneció bajo dominio estadounidense hasta su devolución a Panamá en 1999.

Estos acontecimientos reflejan la política intervencionista de Estados Unidos en América Latina bajo la Doctrina Monroe y la estrategia del “Gran Garrote” promovida por el presidente Theodore Roosevelt, que justificaba la injerencia en la región para salvar sus intereses políticos y económicos.

El autor es parte del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de Panamá.

No te pierdas nuestras mejores historias