- lunes 31 de agosto de 2015 - 12:00 AM
“Vestíos del nuevo hombre”
Pertenezco a los HOMBRES Y MUJERES NUEVOS. La membresía para pertenecer a la asociación, me la dio Jesús. ¿Cómo? Sí, cuando acepté en mi corazón que ‘si alguno está en Cristo, NUEVA criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí TODAS son hechas NUEVAS'. ¿Por qué digo que acepté en el corazón? ‘Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones', etcétera, dice la Escritura. Y, gracias al corazón, ser mujeriego era casi un deporte para mí, bebía licor… hasta dormido, en fin: la lista es larguísima. Solo menciono dos ‘inclinaciones' que dejé atrás, gracias a Aquel que ‘hace NUEVAS todas las cosas'. Además, les cuento que mi bandera es color arcoíris. ¿Por qué? Porque ese arco multicolor lo concibió el Señor para recordarnos su pacto con nosotros. Es un pacto de amor, libertad, vida, misericordia, esperanza, perdón y gracia. Ahora, es evidente que su trabajo no ha terminado, sigo siendo un pecador y, por tanto, no puedo señalar a nadie por ser tan imperfecto como yo. Sería como, ¡caldero diciéndole a paila! Pero creo en su promesa: ‘El que comenzó la buena obra en ustedes, la perfeccionará'. Te paso el dato: hay una membresía gratuita esperando por ti, para que seas un HOMBRE NUEVO, una MUJER NUEVA, ¡para que tengas una NUEVA vida! Derrota aquello que te doblega: y vive… libérate.