- domingo 28 de junio de 2026 - 12:00 AM
Mal estado de las vías castiga con dureza
La afición panameña está acorralada en un combate donde la promotora que manda en el patio pareciera no encontrar la fórmula del éxito. Transitar por la capital y las afueras se ha convertido en una pelea a 12 asaltos y sin protección.
Los conductores salen a las calles con la guardia arriba, pero es imposible esquivar la ráfaga de ganchos que lanzan los enormes baches, verdaderos cráteres que dejan a los vehículos al borde del nocaut técnico.
Por varios tramos en Panamá Este no te puedes descuidar, porque te podrían meter una combinación que te desalinea el carro.
Sin embargo, el verdadero golpe bajo se lo llevan los conductores que con el sudor de su frente pagan sus vehículos. En las afueras, las calles rotas son un rival implacable que no da tregua: los amortiguadores quedan en la lona, las llantas terminan destruidas y el bolsillo de Pablo Pueblo sufre un castigo brutal.
Ya no hay cintura para esquivar tanto hueco ni presupuesto que aguante esta paliza diaria. Mientras los de la esquina pública siguen fallando, la fanaticada exige mayor efectividad en las acciones.
Se necesita un recto de derecha a esta crisis vial antes de que el transporte quede fuera de combate y en la ruina total. La afición quiere que le resuelvan los temas sociales.