• miércoles 01 de julio de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Los prospectos están de para obligada

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El desempleo en Panamá se ha plantado con fuerza en el centro del cuadrilátero, mostrando una guardia de hierro y conectando ganchos al hígado que dejan sin aire a miles de hogares.

El mercado laboral de nuestro istmo, que antes esquivaba los golpes con la agilidad de un peso pluma gracias al vigor de la construcción y el comercio, hoy se nota pesado de piernas, arrinconado contra las cuerdas por un rival implacable: la falta de plazas formales.

La esquina del trabajador panameño la tiene difícil en cada jornada. Salir a buscar una oportunidad es como subirse al ring a pelear 12 asaltos contra un campeón invicto; los jóvenes se llevan la peor parte, recibiendo ráfagas de “no hay vacantes” que noquean sus aspiraciones en el mismísimo primer round.

La informalidad, mientras tanto, se ha convertido en ese clinch o abrazo desesperado en el combate: una estrategia de supervivencia en las aceras para amarrar al rival, no caer a la lona y estirar la pelea un día más.

Para cambiar las tarjetas de los jueces y revertir el marcador, la economía nacional necesita un segundo aire urgente, un nocaut directo a la burocracia y un plan de entrenamiento agresivo basado en inversión real y educación técnica. No basta con hacer fintas ni amagues políticos.