- viernes 22 de mayo de 2026 - 12:00 AM
Los golpes al bolsillo son tremendos
El rival es de peso pesado. La carestía de la vida en Panamá se ha subido al tinglado con la guardia en alto, conectando combinaciones letales que tienen al ciudadano de a pie contra las cuerdas.
No hay finta posible cuando vas al supermercado o pasas por la gasolinera; la inflación batea con la fuerza de un “Tyson”, pero esta vez el golpe lo recibe el pueblo. El costo de la canasta básica se ha convertido en un retador formidable que asfixia el presupuesto familiar, dejando a miles de panameños buscando aire en una esquina del cuadrilátero económico.
La estrategia de supervivencia se ha vuelto pura defensa. El consumidor nacional ya no busca el nocaut, sino llegar vivo al décimo quinto asalto. Se recortan las salidas, se amarran los gustos y se camina el ring con un juego de piernas milimétrico para estirar el décimo, el salario y lo que quede en los bolsillos.
El arroz, los frijoles y la proteína diaria, que antes eran golpes seguros en la dieta del patio, ahora se cotizan como promesas de campeonato, obligando a la gente a amarrarse los guantes con fuerza y aguantar el castigo de unos precios que parecen no tener techo ni piedad.
Falta ver si la promotora que manda salta al rescate como un buen referee o si dejará que la pelea termine por decisión unánime a favor del alto costo.