El vagón que escapó de la chatarra

Un historiador aficionado convirtió al Ferrocarril de Panamá en su pasión.
  • viernes 22 de mayo de 2026 - 12:00 AM

Un día del año 1987 un vagón de tren comenzó a recorrer la ciudad, específicamente desde un patio de materiales en desuso ubicado detrás del McDonald’s de Balboa hasta el campus central de la Universidad de Panamá. Por supuesto que estaba fuera de su ruta, de sus rieles. Ese año, ese vagón escapaba, quizás, de la probabilidad de ser convertido en chatarra y además dejaba atrás sus días de viajero.

El ingeniero Nodier García, quien se dedica a investigar y divulgar la historia del Ferrocarril de Panamá, descubrió que no se trata de cualquier vagón. Un día vio un par de fotos actuales y de inmediato su mente las conectó con imágenes antiguas que ya había visto. Pensó que se trataba de un vagón dedicado a Ethel Benson, la única mujer que hace muchas décadas atrás llegó a ocupar un alto cargo directivo dentro de la administración del ferrocarril.

Este joven ingeniero tiene claro su objetivo como divulgador de la data que recaba, cuidando que siempre sea lo más exacta posible. Así emprendió la consulta con nuevas fuentes que pudieran conocer más sobre la historia de esta pieza ferroviaria. Estableció contacto con algunos docentes de la Universidad de Panamá, específicamente de la Facultad de Comunicación Social, que es la más cercana al sitio donde reposa el vagón en estos días.

Supo que fue el profesor Rafael Candanedo quien gestionó la nueva vida del vagón, en su afán de encontrar una redacción para el periódico universitario Campus, medio informativo que, entre sus propósitos, servía como un espacio donde los estudiantes de periodismo podían poner en práctica lo aprendido en las aulas.

El vagón que escapó de la chatarra

Candanedo le aclaró al ingeniero que este vagón no era el dedicado a Ethel Benson. Este es uno de los dos vagones iguales comprados en 1976 al ferrocarril de transporte de puertos de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos. Uno de ellos fue pintado con los colores de la bandera y se usó para alivianar la carga de pasajeros, colocándolo al final de los trenes de carga.

El segundo vagón, que mantuvo sus colores originales (rojo tirando a fucsia), se utilizó para transportar personal importante de la Zona del Canal, como el gobernador y ejecutivos, entre Panamá y Colón. Este último es el que se encuentra en la Universidad de Panamá. De su gemelo no hay rastro el día de hoy y es probable que haya acabado como chatarra, pese a su icónica relación con Benson, una pionera de aquellos años en los que no era común ocupar puestos como el suyo.

El vagón que escapó de la chatarra

De afición a la investigación rigurosa

Nodier García, quien administra la cuenta @prr_history es ingeniero en sistemas. Pero se presenta como historiador aficionado cuando habla de su pasión por el Ferrocarril de Panamá.

Aunque no tenga un título académico relacionado con Historia, su trabajo es riguroso y verificado para hablar con propiedad de un medio de transporte que, a su juicio, aportó en gran medida al desarrollo de la ciudad de Panamá, crédito que casi no se cita cuando se cuentan la historia de la urbe capitalina.

Aunque al referirnos al nacimiento de la ciudad de Colón es inevitable hacer alusión a que se erigió sobre un pantano como la ciudad puerto que requería la compañía del ferrocarril, de ese lado tampoco se le hace mucha justicia a la significancia histórica de la primera conexión entre Pacífico y Atlántico, la primera gran obra de ingeniería hecha en Panamá.

Para Nodier siempre fue importante. Cuando era niño le llamaba la atención todo lo que tenía que ver con maquinarias grandes como barcos, aviones y, obviamente, trenes. Además, tuvo el privilegio de vivir los últimos días del ferrocarril en manos panameñas, en los años 90. Incluso, cuando tenía entre 5 y 7 años de edad, viajó de Balboa hasta el Parque Summit en el tren. Cuando terminó ese periodo y dejó de verlo rodar, la inquietud por saber más siempre estuvo en él.

Hace dos años y medio Nodier se volvió a encontrar con este elemento de asombro, ya como pasajero de uno de los viajes turísticos que ofrece actualmente la Panama Canal Railway Company. Se cuestionó por qué hay poca divulgación histórica de este importante medio de transporte. No solo se lo preguntó, sino que tomó cartas en el asunto. De forma metódica y consistente inició su relación con archivos históricos para tratar de encontrar documentación que dé detalles del Ferrocarril de Panamá en sus distintas etapas. Así nació @prr_history, donde cada semana publica información relevante, tanto técnica como histórica.

El vagón que escapó de la chatarra

Ha consultado colecciones de la Biblioteca Roberto F. Chiari, de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., la Biblioteca del Congreso y la Biblioteca de la Universidad de Florida. Con seguridad, estos son parte de los principales lugares para hacer investigaciones sobre Panamá. Le ha tocado hurgar minuciosamente y aun así, de un periodo como la administración panameña del ferrocarril, ha encontrado poca documentación.

También colecciona elementos relacionados con el ferrocarril, como un bono de la Compañía del Ferrocarril de 1871, postales, tiquetes de viaje, libretas de tiquetes de viaje, un sobre de correspondencia, revistas, parches, stickers, una placa del escudo, clavos, fotografías, entre otros valiosos elementos de gran valor histórico.

Aunque no se quita la etiqueta de aficionado, Nodier se ha tomado tan en serio el tema que, con apenas ver una foto, en su mente ubica información técnica de los elementos ferroviarios panameños. Pero lo más importante es que él tiene claro el valor del primer ferrocarril transcontinental en la identidad y memoria de los panameños, aunque poco se hable de él. Sueña con que un día no muy lejano se pueda contar con un museo dedicado a divulgar esta hazaña que comenzó a rodar en 1855. No lo visualiza como un espacio o rincón dentro de otra historia, sino con la dignidad, relevancia y dimensiones que merece la grandeza de esta obra.

El vagón que escapó de la chatarra