• viernes 08 de mayo de 2026 - 12:00 AM

Le dan jaque a prominas panameños

El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, acaba de suspender indefinidamente el proyecto minero Romero en la provincia San Juan de ese país.

Acá en Panamá, los prominas, han usado el argumento de que República Dominicana lleva, “sin problemas”, la minería a cielo abierto y el turismo, como sus puntales de generar crecimiento económico. Estos prominas argumentan que, igual puede hacerse en Panamá, ahora que estos codiciosos insensatos, están impulsando reabrir la mina de Donoso.

El gozo se les fue al pozo porque en Dominicana se impulsaba la explotación de otra mina, principalmente de cobre, luego de masivas manifestaciones en contra de ese proyecto. Abinader habló claro: se suspende, indefinidamente, el proyecto.

Los argumentos de los manifestantes dominicanos se convierten en un ejemplo de conciencia del pueblo, indicando que la minería metálica contamina, ya pesar de que ese proyecto se proyectaba como explotación subterránea, que se asume contamina menos que las que son a cielo abierto. El argumento de los manifestantes es que, aunque sea subterránea, los acuíferos del área se contaminarían en una zona de desarrollo agropecuario y con poblaciones que se dedican a esas actividades.

Ya República Dominicana, para mitigar la contaminación ambiental donde hoy se explota a cielo abierto minería metálica, ha ordenado que esas minas sean transformadas a explotación subterránea, poniendo una cortapisa a la contaminación de esas minas.

Igual ocurre en Canadá, que se ordenó que deben cambiar a subterráneas las minas metálicas a cielo abierto. Y tomemos en consideración que Canadá proporcionalmente es un país 100 veces más extenso que Panamá y con una densidad de población escasa.

Mientras en Panamá, un país con bosques tropicales húmedos, quieren herir al medio ambiente con la mina de Donoso.

Cabe señalar cómo Minera Panamá ha seguido operando la mina mientras Panamá Port Company, dijo el presidente Mulino, que los sacaron de la operación del puerto, porque había un fallo que declaraba inconstitucional el contrato, por lo cual los reemplazaron.

Dos fallos semejantes, dos procederes diferentes del gobierno. Indudablemente hay selectividad interpretativa, lo que nos dice que no hay honestidad en el gobierno.