• sábado 03 de enero de 2026 - 12:00 AM

La memoria histórica de Panamá no es negociable

La noche del pasado sábado 27 de diciembre, tanto la comunidad panameña como la china observó con dolor y molestia la demolición del monumento ubicado en el mirador del Puente de las Américas. Obra inaugurada en 2004 como homenaje a los 150 años de presencia china en Panamá, fue financiada íntegramente por la comunidad china residente en Panamá.

La alcaldesa Stefany Peñalba argumentó que la Dirección de Obras y Construcciones municipal informó sobre riesgos para los visitantes debido a zonas inestables, grietas y bases corroídas. Además, señaló que esto permitirá renovar el lugar con una nueva visión, considerando que es un punto emblemático de bienvenida a Panamá Oeste.

Las reacciones no se hicieron esperar. El presidente José Raúl Mulino calificó la demolición como “un acto de irracionalidad imperdonable”, exigiendo una investigación y la reconstrucción del monumento en su misma ubicación. Por su parte, la embajadora Xu Xueyuan, describió el hecho como “un día de gran dolor para la amistad chino-panameña” recordando que desde mayo habían manifestado su disposición para mantener la estructura y asumir los costos.

Más allá de la controversia, este hecho exige acciones firmes. Es imperativo que nuestros gobernantes establezcan protocolos claros y legales para proteger el patrimonio cultural y evitar decisiones precipitadas que lastimen la identidad nacional. La preservación de símbolos que representan la memoria histórica de Panamá no es negociable. Respetar nuestra diversidad y honrar los aportes de todas las comunidades, no solo fortalece la credibilidad nacional, sino también la cohesión social que define a nuestro país.