• jueves 12 de febrero de 2026 - 9:32 AM

“Juvenil” con cédula de adulto: Fedebeis premia a lanzador de 20 años y enciende la polémica

Al final, más que Lanzador del Año juvenil, el premio sonó a una categoría libre disfrazada de juvenil

En la Federación Panameña de Béisbol alguien tiene que sentarse a leer el reglamento... y de paso el diccionario. Porque lo que hoy se vende como Béisbol Juvenil empieza a parecer más un torneo de adultos jóvenes con carnet prestado. Si no se corrige el rumbo, pronto veremos “juveniles” calentando el brazo después del café y preguntando por la pensión antes del bullpen.

La Fedebeis necesita, con urgencia, una reglamentación clara y separada: una para verdaderos peloteros juveniles y otra para jugadores mayores de edad. No se puede seguir mezclando peras con manzanas y después premiar la ensalada como si todo fuera lo mismo.

En el Béisbol Juvenil ya no basta con ser joven; ahora también hay que traer currículum de adulto. El caso más reciente es el de Dereck Gómez, quien con 20 años fue distinguido como Lanzador del Año en la categoría juvenil.

Nada contra su brazo, que responde en la lomita, pero el concepto de “juvenil” se quedó en el dugout. Si esto sigue así, cualquier día veremos prospectos preguntando por su seguro social entre innings.

Fedebeis terminó premiando al mejor “juvenil” de 20 años, porque en Panamá la juventud parece ser un estado del alma... o una cédula convenientemente acomodada al reglamento.

Gómez lanzó bien, sí. Eso no está en discusión. Pero lo hizo compitiendo contra muchachos que todavía están formándose, algunos apenas aprendiendo la dinámica real del campeonato. En la práctica, no fue una competencia pareja: fue un jugador con cuerpo y experiencia de adulto enfrentando a chicos en proceso de desarrollo.

Al final, más que Lanzador del Año juvenil, el premio sonó a una categoría libre disfrazada de juvenil, con etiqueta bonita pero fondo equivocado.

No es correcto que un pelotero que ya supera la edad natural de estos campeonatos nacionales compita por estadísticas, récords y premios que históricamente pertenecen al béisbol juvenil. Esos espacios existen para formar, no para que los más grandes acumulen galardones que distorsionan la competencia.

Sí, que se lo ganó en el terreno de juego.Sí, que actuó bajo el reglamento vigente.Eso es cierto.

Pero ahí está el verdadero problema: el reglamento permite algo que conceptualmente no es justo. Porque una cosa es cumplir la norma escrita y otra muy distinta respetar el espíritu del béisbol juvenil.

Dereck Gómez podrá ser buen lanzador, podrá tener proyección y méritos deportivos, pero juvenil —en el sentido real, competitivo y formativo de la categoría—, estrictamente hablando, no es.

Y mientras Fedebeis no trace una línea clara entre desarrollo y ventaja, el béisbol juvenil seguirá jugando con edad adulta... y credibilidad infantil.

Periodista