• lunes 31 de marzo de 2025 - 10:50 AM

Hay individuos que no le dan importancia al karma

Se entiende que cada acción tiene una consecuencia, y estas consecuencias pueden manifestarse de diversas maneras.

Parece que hay ciertas personas que nacieron para complicar a la sociedad. Ellas se creen dueñas de la verdad y muchas veces no respetan el orden ni la ley. Se la pasan haciendo lo que les da la gana y desde que tuvieron uso de razón utilizaron esta arma filosófica para planear el mal, el atraco, la pillería. De repente se ven inmersas en ciertos avatares y se preguntan ¿por qué a mí?

La respuesta la encontrarán en eso que conocemos como karma. En su esencia, el karma se refiere a la ley de causa y efecto aplicada a las acciones de un individuo. Cada acción, ya sea física, verbal o mental, genera una reacción que afectará al individuo en el futuro. Y estas afectaciones alcanzarán a nuestras familias.

En estos momentos disfruto con mi esposa la serie religiosa llamada Reyes. El primer monarca que tuvieron los hebreros se llamó Saúl. Al principio contaba con la bendición de Dios, pero debido a su comportamiento Dios ungió a otro llamado David. Saúl cometió tantos desatinos que incluso llegó a matar a más de 80 religiosos por el solo pecado de ayudar a David. A este primer rey le sobrevino la ira de Dios. Su karma hizo que muriera en batalla contra los filisteos. Allí también perecieron tres de sus seis hijos.

La palabra “karma” en sánscrito significa “acción”. Se entiende que cada acción tiene una consecuencia, y estas consecuencias pueden manifestarse de diversas maneras. A menudo se confunde el karma con el destino o la fatalidad, pero no es lo mismo. El karma se basa en las acciones y decisiones individuales, lo que implica que las personas tienen la capacidad de influir en su propio karma. Las acciones motivadas por la compasión y la sabiduría generan un karma positivo, mientras que las acciones motivadas por la ignorancia y el apego generan un karma negativo.

El objetivo es alcanzar la iluminación y liberarse del sufrimiento. En el lenguaje común a menudo se utiliza para referirse a la idea de que “recibes lo que das”. Si haces buenas acciones, te sucederán cosas buenas, y viceversa. Te pido que revises cuál ha sido tu comportamiento y te invito a ser mejor persona cada día. Esto te permitirá estar en paz la cual te llevará a una vida más feliz. Abrazos y que Dios nos bendiga.