El presidente José Raúl Mulino, con respecto al Fallo de inconstitucionalidad de la ACP y Hutchinson, expresó: “... la decisión de la Corte es única, definitiva y final y toca acatarlo”. Definitivamente que en derecho es y debe ser así.
Se indica que desde su origen ese contrato tiene condiciones y situaciones que vulneran la nación panameña, al Estado, razón por la cual la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declaró ese contrato y sus secuelas con más de una docena de inconstitucionalidades.
Interesante las palabras del presidente. Como panameños debemos cuadrarnos con posturas que tienden al beneficio de la nación, de todos los panameños, no de unos cuantos.
Cuando se defiende un País, su territorio, comercio o soberanía, no se puede estar en bandos contrarios, aun cuando tengamos que unificarnos con opositores. La Patria es primero.
Los panameños hemos tenido múltiples luchas generacionales. Es inaceptable que, de fuera, ni una minoría interna, nos impongan voluntades o acciones contrarias a nuestras luchas, mismas que la población en las calles ha defendido.
Otro Fallo digno de mencionar y hacer respetar, es aquel donde la CSJ declaró con 25 inconstitucionalidades, contra la Ley 406 de 2023. La minería fue rechazada por un pueblo en las calles. Fallo que quienes gobiernan deben respetar. Hacemos acopio a las palabras del presidente Mulino con respecto al fallo de la Hutchinson. “... la decisión de la Corte es única, definitiva y final y toca acatarlo”. Adicional, ese Fallo, de 27 de noviembre de 2023, expresó:
“Realizada la ponderación de los valores constitucionales en colisión, este tribunal constitucional quiere reafirmar la regla de juicio que se convierte en mandato de optimización y que surge como resultado del análisis de la controversia constitucional, la cual es, que la protección del derecho a la vida, a la salud y al medio ambiente de las futuras generaciones, tiene prevalencia sobre cualquier otro derecho de naturaleza económica, incluyendo el derecho a la inversión.”
Nos encontramos en una encrucijada, se respetarán o no los fallos de la CSJ. Soy el hijo de Juana. Dios te salve, Panamá.