Cifras oficiales revelaron que el desempleo en el país alcanza el 10.4 %. Detrás de cada uno de estos panameños desocupados hay una realidad, o varias: están haciendo malabares para poner la paila.
Durante los años de pandemia, la desocupación alcanzó números elevados. Muchas empresas cerraron y las que continuaron operando no lo hacían con el mismo dinamismo de años anteriores. Fueron muchos los factores que incidieron en esta situación.
Al arrancar el nuevo año con esta realidad, queda claro que hay que apostar por proyectos y megaproyectos que generen las fuentes de empleo que estas personas buscan.
Además de este alto número de personas sin trabajo o buscando empleo, Panamá arrastra otra situación que ha sido motivo de análisis: el alto porcentaje de personas en la informalidad.
Quienes pierden sus empleos y tardan mucho tiempo en conseguir otro suelen dedicarse a alguna actividad informal mientras llega una nueva oportunidad.
Permanecer mucho tiempo en la informalidad los aleja de la seguridad social que tienen los asalariados en las empresas.
En la medida en que la economía se dinamice, este número irá bajando y más panameños tendrán la oportunidad de mejorar sus vidas con un empleo fijo.