- domingo 29 de mayo de 2022 - 12:00 AM
¿Hoy es Colón y mañana?
Las protestas de Colón responden a una larga lista de necesidades y esperanzas truncadas, que se han ido acumulando y hacen explosión con los rabazos del covid-19.
A pesar de todos los esfuerzos del Gobierno, con los vales, bolsas de comida, becas universales, red de oportunidades, ángel guardián, el subsidio eléctrico, las jubilaciones que se siguen pagando a pesar de sus precarias mensualidades, el desempleo que se combate a poco y al engordamiento de las planillas estatales, ante la falta de empleos que genere la empresa privada, que trata de salir del atolladero, el desempleo crece por todos partes.
¿Nos hemos puesto a pensar en las minas enterradas por explotar de los Distritos de San Miguelito, Arraiján y Chorrera, que tienen más de 300 mil habitantes cada uno, la misma cantidad de habitantes que tiene Colón como provincia?
¿Y qué pasará con las montañas de Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas, cuando nuestros hermanos nogbes, que juntos, son más de 300 mil habitantes, bajen de las montañas a buscar trabajo en los cinturones de la capital? ¿Y qué pasará con los hermanos Kunas que, teniendo un paraíso para desarrollar como empresa turística, prefieran emigrar a Colón, Panamá, Arraiján y Chorrera, porque la vida se llena de dificultades en las islas de ese bello archipiélago? ¿Y qué pasará con el campesinado interiorano, cansado de machetear de mañana y tarde, sin que su trabajo, le dé las satisfacciones de una vida digna y con futuro, cuando decidan abandonar sus tierras y sus casas para aventurarse en la capital y sus alrededores?
¿Qué harán los Gobiernos que vengan, los políticos, la empresa privada, los sindicatos, los gremios y las Iglesias para ayudar a resolver este drama nacional? ¿Acudiremos al Canal como la solución de todos nuestros males, a la deuda pública, a la improvisación, pensando en el hoy y dejando para los demás el problema nacional para mañana? ¿Seguiremos arrastrando la protesta y la ira popular hoy, mañana y pasado mañana, sin buscar un horizonte de soluciones reales, posibles, donde todos metamos el hombro?
¿Qué hacer y cómo hacerlo, antes que nos arrope la ira popular y todos perdamos algo de lo poco que tenemos?
CÓNSUL DE PANAMÁ EN LIMA, PERÚ.