• domingo 10 de mayo de 2026 - 12:00 AM

Ángeles blancos, ejemplos de templanza y humanidad

Aunque el semblante amable no los acompañe siempre, por la carga laboral experimentada, las enfermeras y enfermeros, representan el ejercicio de una profesión que amalgama ciencia, humanidad y fe. Sus desafíos constituyen dosis difíciles de asimilar más la entereza, el amor al prójimo y la preparación para hacer frente a situaciones complejas en centros hospitalarios hacen la diferencia.

El próximo 12 de mayo se conmemora su día y hoy desde una perspectiva crítica señalamos parte de los retos asumidos, así como tareas pendientes. La distribución geográfica de los profesionales no es la más adecuada, según ha planteado de manera recurrente, la dirigencia de la Asociación de Enfermeras de Panamá, pues se concentran mayormente en provincias como Panamá, Chiriquí y Herrera, mientras que hay otras áreas que no cuentan con personal idóneo; deben asumir largas jornadas laborales, turnos rotativos y alta demanda de pacientes. Esto trae consecuencias severas, afectando su bienestar físico y emocional.

Es conocido que nuestro sistema de salud enfrenta problemas crónicos de mantenimiento y falta de suministros médicos, complicando su labor para brindar una atención óptima. Además, la exposición constante al dolor, la enfermedad y la muerte genera un estrés emocional profundo que requiere resiliencia y, en ocasiones, apoyo terapéutico.

Ante este panorama retador, las enfermeras y enfermeros, auxiliares y técnicos, merecen nuestro reconocimiento, respeto y profundo agradecimiento. Su tarea, muchas veces invisibilizada, sostiene en gran parte el sistema de salud, aportando conocimientos y empatía, conscientes de que la capacitación debe ser constante y que el apoyo brindado a pacientes y familiares no tiene precio. ¡Salud y Bendiciones!.