• miércoles 08 de abril de 2026 - 12:00 AM

8,668 vacantes bloqueadas: El muro de la CSS que frena el futuro de los jóvenes

El resultado es un “bloqueo” involuntario de plazas que deberían ser el punto de entrada para las nuevas generaciones

Panamá enfrenta una crisis de relevo que se hace evidente en las oficinas y centros de salud de la Caja de Seguro Social (CSS).

Miles de jóvenes profesionales de la salud, como nutricionistas, se gradúan cada año con la esperanza de insertarse en la formalidad, pero encuentran un mercado laboral estancado. Sin embargo, este fenómeno no es una decisión caprichosa de quienes ya cumplieron su tiempo de servicio, sino el síntoma de un sistema que no ofrece garantías para el retiro.

Cifras oficiales reveladas por el director de la CSS, Dino Mon, revelan la causa de este muro estructural. Hasta febrero de 2025, se identificó que un total de 8,668 trabajadores de la institución ya habían alcanzado la jubilación, pero continuaban trabajando.

Este grupo, compuesto por 5,830 mujeres y 2,838 hombres —en su mayoría personal administrativo y técnicos de la salud con salarios entre 1,200 y 1,700 dólares— representaba a miles de panameños que, ante pensiones que no cubren el costo de la vida ni los medicamentos, se ven obligados a postergar su retiro.

El resultado es un “bloqueo” involuntario de plazas que deberían ser el punto de entrada para las nuevas generaciones. Al no existir un flujo natural de salida, los jóvenes son empujados hacia la informalidad y el subempleo, laborando en áreas no relacionadas con sus carreras como en call centers (centros de llamadas) o dedicándose a la venta de comida de manera independiente, lo que hoy afecta a casi la mitad de la población activa.

El costo social es doble: el jubilado no puede retirarse con la dignidad que merece y el joven ve cómo sus mejores años pasan en una sala de espera.Para derribar este muro, no se requiere desplazar a quienes tienen la experiencia, sino reformar la seguridad social para que el retiro sea una opción digna y no un riesgo de pobreza.

Sin políticas claras de contrato de relevo que permitan transformar estos 8,668 espacios y más en oportunidades de mentoría y empleo joven, el futuro laboral de Panamá seguirá atrapado en una espera que nadie puede costear.

Nutricionista dietista