“Neco” Endara: una vida dedicada a la escritura

La obra de Ernesto Endara se caracteriza por una mirada crítica
  • miércoles 25 de febrero de 2026 - 12:00 AM

Hablar de la literatura panameña contemporánea sin mencionar a Ernesto “Neco” Endara sería imposible. Su nombre, además de aparecer en los registros de premios y reconocimientos en certámenes nacionales, es un punto de referencia obligado cuando se habla de constancia, versatilidad y compromiso con la palabra escrita. Endara no ha sido un escritor de modas ni de coyunturas: ha sido, ante todo, un observador persistente del país y de sus contradicciones.

Nacido en la ciudad de Panamá el 29 de mayo de 1932, Endara construyó su vocación literaria desde una experiencia vital amplia y poco convencional. Antes de consolidarse como escritor, fue marino mercante tras graduarse en la Escuela Náutica de Venezuela, recorriendo durante varios años puertos de América, Europa y África. Esa etapa temprana, marcada por el desplazamiento y la convivencia con realidades diversas, dejó una huella profunda en su manera de narrar: escribe desde la experiencia directa con la vida.

A su regreso a Panamá ejerce como docente en la Escuela Náutica y, posteriormente, como inspector técnico del Cuerpo de Bomberos, cargo que ocupó durante más de dos décadas. Paralelamente, desarrolló una intensa actividad periodística y cultural, colaborando en medios escritos y dirigiendo el semanario El Heraldo, espacio clave para el debate intelectual y literario del país en la década de 1990. Esta combinación de oficios —marinero, profesor, bombero, periodista— alimentó una obra literaria profundamente conectada con la realidad cotidiana del panameño común.

Una trayectoria marcada por premios literarios

La dimensión más visible de su carrera está ligada al Concurso Nacional de Literatura Ricardo Miró, el máximo reconocimiento de las letras panameñas. Ernesto Endara ostenta un récord sin precedentes: diecisiete premios obtenidos en distintas categorías, entre ellas cuento, novela, teatro y ensayo. Ningún otro autor ha alcanzado una cifra similar ni una presencia tan sostenida a lo largo de décadas dentro de este certamen.

Uno de los momentos más notables de su trayectoria ocurrió en 2011, cuando obtuvo el primer lugar en tres categorías en un mismo año, hecho que marcó un antes y un después en la historia del concurso. Este logro no solo evidenció su productividad, sino también su capacidad para dominar registros narrativos diversos sin perder coherencia ni profundidad.

A estos galardones se suman reconocimientos como el Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán, así como distinciones obtenidas en concursos nacionales de cuento y narrativa breve, que consolidaron su prestigio dentro y fuera del país. Sin embargo, Endara nunca ha presentado los premios como un fin en sí mismo, sino como una consecuencia natural de la disciplina y una relación honesta con la escritura.

Compromiso, ironía e historia

La obra de Ernesto Endara se caracteriza por una mirada crítica, a menudo irónica, sobre la sociedad panameña. Sus cuentos exploran la fragilidad humana, las contradicciones morales y los pequeños dramas cotidianos, mientras que sus novelas amplían el foco hacia procesos históricos, tensiones sociales y conflictos de identidad. En el teatro, su texto El fusilado destaca como una de las aproximaciones más sólidas y humanas a la figura de Victoriano Lorenzo, abordada desde la complejidad del personaje histórico.

Lejos de una escritura grandilocuente, Endara privilegia la claridad, el ritmo y el humor inteligente. Su prosa destaca por precisión y honestidad.