El mapa del placer masculino que hay que recorrer y enloquecerlos de pasión

  • domingo 30 de marzo de 2025 - 12:00 AM

En el sexo, como en la vida, conocerse a uno mismo es lo más importante. Así que, a través de un mapa del placer masculino, vamos a descubrir esas zonas erógenas que, al tener el trato que se merecen, harán que el hombre descubra grandes tesoros orgásmicos.

Antes de empezar, tengamos en cuenta una cosa importante: no hay que ver la localización y estimulación de estas zonas erógenas como una especie de fórmula mágica para alcanzar el máximo placer en la pareja, pues el sexo nunca dejará de ser la forma perfecta de comunicación entre dos personas.

Punto P

En orden de importancia, este mapa del placer masculino empieza con el punto P, el cual está situado en la

próstata. La forma más sencilla de estimular el punto P es a través del ano, esta es la razón por la que durante mucho tiempo ha sido “inaccesible” para muchos hombres que no habían superado todavía el tabú de beneficiarse de su ano para obtener placer sexual.

Al introducir el dedo por el ano, a unos 5 centímetros, es muy fácil notar una zona redondeada y firme en la pared frontal. Para estimularlo, el masaje tiene que empezar muy suave e ir aumentando la intensidad mientras tu hombre se acostumbra a la sensación.

Punto L

Existe una forma indirecta de estimular el punto P que consiste en masajear la zona situada entre el escroto y el ano, el llamado perineo. Se trata del punto L y al presionarlo, notaremos que esta presión se transfiere hasta la próstata. Las sensaciones a través del punto L no son tan explosivas como las que se sienten con el punto P, que estimula la próstata directamente, pero al estar estimulándola igualmente, también se pueden alcanzar orgasmos bastante potentes.

Punto O

Al hablar del punto O, nos estamos acercando al terreno del sexo tántrico, buscando las conexiones existentes entre el pene y la próstata con partes del cuerpo que aparentemente no tienen nada que ver. Este está ubicado justo al final de la columna vertebral, en la punta del coxis. Si se masajea, poco a poco se van despertando los nervios internos que lo unen con nuestras zonas sexuales.

Te aconsejamos que, si te decides a probar este punto, lo hagas con calma y mentalidad abierta. Es probable que te cueste un poco encontrarle la gracia a esta técnica, pero si lo consigues, te abrirá las puertas hacia toda una nueva dimensión de placer.

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