Ejecutan a tiros a pareja de prestamistas frente a su hijo
- domingo 08 de noviembre de 2026 - 7:00 AM
Una escena propia de una película de terror conmocionó el jueves 20 de octubre de 2026 a la tranquila localidad misionera de Los Helechos, en Colombia.
Los cuerpos sin vida de Sergio Schulz y Griselda Yamilla Gritzmacher, ambos de 29 años, fueron hallados abandonados en un camino rural con signos de ejecución.
Lo más escalofriante: en el interior del vehículo de las víctimas, su pequeño hijo de tan solo dos años dormía ajeno a la masacre, bañado por el frío de la madrugada y la tragedia.
El doble crimen, que ya activó las alarmas de las altas esferas policiales y judiciales de la provincia, destapa un submundo oscuro de violencia extrema, deudas impagas y el temible sistema de usura conocido como “gota a gota”.
Eran cerca de las 7:30 de la mañana cuando trabajadores municipales que realizaban tareas de recolección de residuos en la zona conocida como Picada Sargento Cabral —a escasos metros de la Ruta Provincial 5— se toparon con un panorama desolador.
A un costado de un camino de tierra roja descansaba un Ford Fiesta Kinetic de color negro. Al acercarse, los operarios descubrieron lo peor: Griselda Gritzmacher yacía tendida boca arriba sobre el suelo, a pocos centímetros del vehículo, con signos evidentes de violencia y Sergio Schulz ocupaba el asiento del acompañante, con una rigidez cadavérica que confirmó a los peritos forenses que las muertes se habían producido muchas horas antes.
En la parte trasera, el motor invisible de la inocencia: el hijo de ambos, de dos años, dormía plácidamente, envuelto en el silencio tétrico del monte.
Con el correr de las horas, los investigadores empezaron a tirar de un hilo que conduce directo al abismo. Según trascendió a través de fuentes oficiales la pareja se dedicaba formalmente a la venta de electrodomésticos, pero su verdadera y lucrativa fuente de ingresos operaba en la sombra: prestaban dinero en efectivo bajo la modalidad “gota a gota”.
Este esquema financiero informal, importado desde Colombia e instalado con fuerza en distintos puntos del país, se caracteriza por otorgar créditos rápidos sin requisitos bancarios, pero con tasas de interés usureras y métodos coactivos de cobranza. Cuando el deudor no puede pagar las cuotas diarias, la maquinaria del terror se pone en marcha.
Y la pareja ya lo sabía. Allegados a la investigación revelaron que Schulz y Gritzmacher habían recibido graves amenazas de muerte vinculadas directamente a su actividad financiera. El último contacto con sus familiares se había registrado el miércoles por la tarde, cuando Sergio le aseguró a un conocido que salía de su casa para cobrar una cuenta pendiente. Nunca más volvió con vida.
Para los pesquisas, la brutalidad del ataque y las características de la escena apuntan de lleno a un ajuste de cuentas mafioso. La principal línea investigativa sostiene que la pareja fue emboscada por sicarios o deudores acorralados que decidieron cobrar con sangre lo que no podían saldar con dinero.
El caso quedó en manos de la Justicia provincial, que por estas horas analiza sábanas de llamadas, cámaras de seguridad de la zona y el entorno de los prestamistas para dar con los responsables de este crimen que sembró el pánico en Los Helechos y dejó a una criatura en medio de la pesadilla más absoluta.