Toxoplasmosis, un mal al que hay que prestarle atención

Investigadores presentaron las graves consecuencias de la toxoplasmosis congénita y crónica
  • domingo 08 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

La toxoplasmosis es una enfermedad que afecta a alrededor del 30% de personas en todo el mundo y es causada por un protozoo que infecta muchas especies de mamíferos, aves y reptiles.

La doctora Zuleima Caballero, del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat), presentó las graves consecuencias de la toxoplasmosis congénita y crónica.

Explicó que, clínicamente, la infección por el protozoo T. gondii se considera una infección asintomática en la mayoría de los individuos, pero estudios recientes han demostrado que la infección crónica puede desencadenar el desarrollo de patologías neurológicas, desorden del comportamiento y cáncer.

Los grupos más susceptibles a esta infección son los individuos con un sistema inmunológico comprometido y mujeres embarazadas. En el caso de las gestantes, una infección primaria por T. gondii durante el embarazo puede ser crítica, debido al riesgo de una transmisión transplacentaria que resulte en una toxoplasmosis congénita, explicó la investigadora.

La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) en un Café Científico destacó que el estudio de la toxoplasmosis es importante debido a la relación entre los humanos y animales domésticos, como mascotas (perros y gatos) o como alimento de consumo humano (cerdos, aves y ovinos).

Ximena Norero y Xavier Sáez Llorens, ambos del Hospital del Niño (HN), participaron en un debate sobre las patologías y seguimiento clínico de pacientes con este padecimiento. La presentación de la doctora Norero se enfocó en la toxoplasmosis congénita, cuyas manifestaciones varían dependiendo del tiempo gestacional de la paciente, su capacidad de respuesta inmune y la virulencia de la cepa de T. gondii.

Si la infección ocurre en el tercer trimestre, el neonato puede presentar un cuadro aparentemente asintomático, aunque los síntomas pueden aparecer años después de su nacimiento. Una infección en el primer y segundo trimestre puede presentar severas patologías debido al tiempo de exposición con el parásito.

En Panamá, las principales manifestaciones clínicas observadas en el HN han sido las calcificaciones intracraneales, coriorretinitis (una inflamación que puede afectar la vista) e ictericia (coloración amarilla de la piel y las mucosas).

También se han observado signos como microcefalia, hidrocefalia, hepatoesplenomegalia (agrandamiento del hígado y el bazo), anemia, plaquetopenia y afección ocular no específica.

‘Con base a los resultados presentados y los de un estudio previo efectuado en el Hospital del Niño, se puede estimar una incidencia mínima de enfermedad congénita de unos 1.5 a 2 casos por cada 1000 nacidos vivos, cifra que significaría al menos unos 100-140 infantes afectados cada año en todo el país', señaló el médico infectólogo Sáez Llorens.

Sáez Llorens concluyó que, aparte del importante subregistro de casos de toxoplasmosis, existe desabastecimiento global tanto de pruebas diagnósticas eficaces como de medicamentos espec íficos para tratar la infección.

‘Urge el apoyo decidido de las autoridades sanitarias para enfrentar adecuadamente esta problemática de salud pública para la población materno-infantil de todo el país'.