Sequía y desempleo: el otro golpe que trae El Niño
- martes 04 de agosto de 2026 - 12:00 AM
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Agrega El Siglo en Google ↗️El fenómeno de El Niño no solo amenaza con dejar campos secos y menos agua; ahora también enciende las alarmas por un posible golpe al empleo, los ingresos y los precios de los alimentos en América Latina y el Caribe.
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que este evento climático podría afectar con mayor fuerza a los trabajadores informales, rurales y a quienes dependen de actividades al aire libre. Sectores como la agricultura, la pesca, la energía y el transporte figuran entre los más expuestos ante un escenario de sequías, calor extremo y cambios en los patrones de lluvia.
El panorama para Panamá ya está marcado en rojo. El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) confirmó que el país se encuentra en Alerta de El Niño, con más de un 95% de probabilidad de que el fenómeno continúe durante el resto del año y más de un 60% de que alcance una intensidad muy fuerte entre octubre de 2026 y enero de 2027.
Ante la amenaza de una sequía más severa, el campo panameño se prepara para la batalla. El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) activó un plan de choque para proteger la producción nacional, con obras destinadas a garantizar el suministro de agua, apoyo a los ganaderos y asistencia técnica para los pequeños productores.
La ofensiva, según el MIDA, incluye la construcción y mantenimiento de más de 60 abrevaderos en Los Santos y la recuperación de más de 50 estructuras en el Arco Seco y otras zonas vulnerables. Además, se gestionan medicamentos veterinarios, suplementos minerales, pacas, henolaje y silos para enfrentar los meses más críticos y evitar mayores pérdidas en el sector ganadero.
El MIDA también informó que acelera la instalación de sistemas de abastecimiento de agua con reservorios, tanques y bombas, mientras avanza con la perforación de pozos. Este año ya se han construido cerca de 20 pozos y, junto al Ministerio de Obras Públicas, se han rehabilitado 25 kilómetros de caminos de producción para mantener activa la actividad agropecuaria.
Las acciones también incluyen vigilancia directa en el campo mediante la Dirección de Agricultura, que brinda asistencia técnica continua y monitorea cerca de 35 rubros prioritarios, entre ellos arroz, tomate, leguminosas, hortalizas y cucurbitáceas, con el objetivo de reducir el impacto del fenómeno climático.
La preocupación crece a nivel regional. La FAO pidió a los países de América Latina y el Caribe reforzar sus reservas estratégicas de alimentos ante el riesgo de que El Niño afecte los cultivos y ponga en jaque la seguridad alimentaria de millones de personas.