Proyecto de etanol se enfría y el Ejecutivo señala a la Asamblea

El presidente José Raúl Mulino adviertió sobre pérdidas económicas y criticó que el debate se alejara del análisis técnico
  • jueves 30 de abril de 2026 - 2:45 PM

El presidente de la República, José Raúl Mulino, cuestionó la decisión de la Asamblea Nacional de suspender el debate del proyecto de ley sobre bioetanol, asegurando que la discusión fue desviada del plano técnico hacia la confrontación política.

Durante su conferencia semanal, el mandatario expresó que el tema “se sacó completamente del contexto técnico” para llevarlo “al ámbito de la especulación y la maledicencia”, lo que —según dijo— impidió una evaluación objetiva de la propuesta.

Mulino reconoció que sostuvo conversaciones sobre el proyecto ante la preocupación de que el debate se desvirtuara. Sin embargo, subrayó que la decisión final corresponde al Legislativo. “Ya lo verán más adelante si es propicio o no”, señaló.

El presidente confirmó que, por ahora, la iniciativa no avanzará. “Por lo pronto no va a haber etanol”, afirmó, insistiendo en que el proceso quedó marcado por “el bochinche, la maledicencia y la especulación”.

Impacto en empleo e inversión

A estas preocupaciones se sumó el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), que manifestó su inquietud por la suspensión del segundo debate del Proyecto de Ley 443 sobre biocombustibles.

El gremio advirtió que la iniciativa representa una oportunidad “concreta e inmediata” para generar hasta 30 mil empleos directos e indirectos, dinamizar la agroindustria y atraer inversión privada al interior de Panamá.

Según el SIP, cada mes de retraso implica inversiones que no se ejecutan, empleos que no se generan y oportunidades que se pierden. Además, alertó que la postergación envía una señal negativa sobre la capacidad del país para avanzar en proyectos de crecimiento económico sostenible.

Mulino también advirtió que la paralización tendrá consecuencias económicas importantes, al tratarse de inversiones multimillonarias que requieren planificación a largo plazo.

El mandatario destacó que el programa abriría oportunidades para el sector agrícola, particularmente para los productores de caña de azúcar, quienes podrían diversificar su producción.

Debate fuera de su eje técnico

El jefe de Estado insistió en que la discusión debió centrarse en determinar la viabilidad del proyecto desde el punto de vista técnico, y no en escenarios de confrontación política.

En esa línea, el SIP planteó que el mes de julio debe marcar un punto de decisión para la Asamblea Nacional de Panamá, y no un nuevo reinicio del debate, instando a avanzar con responsabilidad en beneficio del país.

A juicio del Ejecutivo, el ambiente generado alrededor de la iniciativa impidió un análisis serio sobre sus beneficios y riesgos, desviando la atención hacia intereses y especulaciones.

Con el proyecto en pausa, el futuro del bioetanol en Panamá queda ahora sujeto a una eventual reactivación del debate legislativo.