Panamá Energy Summit 2026: los retos para garantizar el suministro eléctrico
- domingo 01 de noviembre de 2026 - 12:00 AM
La planificación de la infraestructura eléctrica, la incorporación de nuevas tecnologías y la coordinación entre generación, transmisión y distribución fueron algunos de los temas abordados durante el Panamá Energy Summit 2026, un encuentro en el que representantes del sector energético analizaron los retos que enfrenta el país para responder al crecimiento de la demanda y garantizar la confiabilidad del suministro.
Durante la bienvenida, el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez Jaramillo, presentó parte de la hoja de ruta energética de Panamá y anunció que se trabaja en una primera licitación de fuentes renovables con sistemas de almacenamiento.
Al referirse a la importancia de las decisiones que se toman actualmente para el futuro del sector, Rodríguez Jaramillo señaló que “el tema no es la energía en sí misma, es cómo la energía puede llevar bienestar, progreso, desarrollo y oportunidades”.
El secretario también se refirió a las modificaciones propuestas a la Ley 6 de 1997, que regula el sector eléctrico y que ya superaron el primer debate en la Asamblea Nacional. Entre los aspectos que considera prioritarios mencionó mejorar las condiciones de competencia en las licitaciones para las empresas distribuidoras, fortalecer las exigencias de calidad del servicio y ampliar la electrificación en comunidades que todavía no cuentan con suministro eléctrico.
“Mirar a Panamá tal cual lo vemos hoy, con sus edificios, con sus rascacielos, con todo lo que uno mira, e ir a esas comunidades y no verlas, siquiera con electricidad, es un tema que a todos nos debe preocupar, a todos”, expresó.
Durante el foro, los representantes de AES, Naturgy y ETESA debatieron y compartieron con el público sobre la importancia de anticipar las necesidades del sistema y mantener una planificación coordinada para acompañar el desarrollo económico.
Isaac Castillo, gerente de analítica de AES Panamá, señaló que Panamá cuenta con una matriz de generación diversa y con capacidad para responder a las necesidades actuales. Como parte de su intervención, destacó el aporte de las fuentes hidroeléctricas y su complementariedad con otras tecnologías.
“Panamá cuenta de una posición privilegiada actualmente. Tenemos una holgura, nuestra matriz de generación que muchos países quisieran tener, honestamente”, expresó Castillo.
El representante de AES también planteó la importancia de mantener la estabilidad institucional y las licitaciones de largo plazo como mecanismos para generar confianza entre los inversionistas.
Destacó la importancia de mantener las condiciones institucionales que han permitido atraer inversiones al sector eléctrico y continuar con las licitaciones de largo plazo, al considerar que estas ofrecen señales de estabilidad a los inversionistas.
“La idea es no desaprovecharla, debemos seguir manteniendo nuestra institucionalidad, fortalecerla si se puede, también debemos seguir con las subastas de largo plazo”, dijo.
Por su parte, Samantha Ríos Ruiz, Gestora del Sistema Distribución de Naturgy, explicó que el crecimiento de la demanda eléctrica no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en zonas urbanas, centros logísticos y, cada vez más, en instalaciones de almacenamiento y procesamiento de datos.
La ingeniera advirtió que desarrollar infraestructura de distribución, como subestaciones y circuitos, puede tomar años debido a los permisos, las servidumbres y los tiempos de fabricación de los equipos. “Estamos convencidos de que la energía no es un freno, tiene que ser un alimentador para el crecimiento que tiene el país”, manifestó.
La representante de Naturgy también mencionó la importancia de priorizar las inversiones en activos críticos, áreas donde aumenta la demanda y sectores que requieren mejoras en la calidad del servicio. Añadió que el sismo del 9 de octubre dejó lecciones sobre la necesidad de que las nuevas infraestructuras sean resilientes.
En cuanto a la transmisión eléctrica, Jean Carlos Trejos Arosemena, planificador del Sistema Interconectado Nacional de ETESA, explicó que la expansión de la red debe responder tanto a las proyecciones económicas como a los proyectos que se desarrollan en distintas regiones del país. “Más que al mismo ritmo es de manera coordinada”, sostuvo Trejos Carosemena al referirse a la relación entre el desarrollo de la generación, la transmisión y la demanda.
El planificador indicó que ETESA trabaja con horizontes de planificación de aproximadamente 15 años, tomando en cuenta proyectos que podrían entrar en operación entre 2027 y 2030.
Señaló que uno de los desafíos de la transición energética es contar con una red de transmisión capaz de responder a la variabilidad de las fuentes renovables y garantizar que la energía pueda incorporarse al sistema cuando esté disponible.
Otro de los asuntos abordados fue los efectos del fenómeno de El Niño y la capacidad del sistema para responder a condiciones climáticas adversas.
Los participantes coincidieron en que estos retos requieren una planificación de largo plazo y una mayor coordinación entre el Gobierno, las empresas generadoras, distribuidoras y transmisoras.
La planificación de la infraestructura eléctrica, la incorporación de nuevas tecnologías y la coordinación entre generación, transmisión y distribución fueron algunos de los temas abordados durante el Panamá Energy Summit 2026, un encuentro en el que representantes del sector energético analizaron los retos que enfrenta el país para responder al crecimiento de la demanda y garantizar la confiabilidad del suministro.
Durante la bienvenida, el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez Jaramillo, presentó parte de la hoja de ruta energética de Panamá y anunció que se trabaja en una primera licitación de fuentes renovables con sistemas de almacenamiento.
Al referirse a la importancia de las decisiones que se toman actualmente para el futuro del sector, Rodríguez Jaramillo señaló que “el tema no es la energía en sí misma, es cómo la energía puede llevar bienestar, progreso, desarrollo y oportunidades”.
El secretario también se refirió a las modificaciones propuestas a la Ley 6 de 1997, que regula el sector eléctrico y que ya superaron el primer debate en la Asamblea Nacional. Entre los aspectos que considera prioritarios mencionó mejorar las condiciones de competencia en las licitaciones para las empresas distribuidoras, fortalecer las exigencias de calidad del servicio y ampliar la electrificación en comunidades que todavía no cuentan con suministro eléctrico.
“Mirar a Panamá tal cual lo vemos hoy, con sus edificios, con sus rascacielos, con todo lo que uno mira, e ir a esas comunidades y no verlas, siquiera con electricidad, es un tema que a todos nos debe preocupar, a todos”, expresó.
Durante el foro, los representantes de AES, Naturgy y ETESA debatieron y compartieron con el público sobre la importancia de anticipar las necesidades del sistema y mantener una planificación coordinada para acompañar el desarrollo económico.
Isaac Castillo, gerente de analítica de AES Panamá, señaló que Panamá cuenta con una matriz de generación diversa y con capacidad para responder a las necesidades actuales. Como parte de su intervención, destacó el aporte de las fuentes hidroeléctricas y su complementariedad con otras tecnologías.
“Panamá cuenta de una posición privilegiada actualmente. Tenemos una holgura, nuestra matriz de generación que muchos países quisieran tener, honestamente”, expresó Castillo.
El representante de AES también planteó la importancia de mantener la estabilidad institucional y las licitaciones de largo plazo como mecanismos para generar confianza entre los inversionistas.
Destacó la importancia de mantener las condiciones institucionales que han permitido atraer inversiones al sector eléctrico y continuar con las licitaciones de largo plazo, al considerar que estas ofrecen señales de estabilidad a los inversionistas.
“La idea es no desaprovecharla, debemos seguir manteniendo nuestra institucionalidad, fortalecerla si se puede, también debemos seguir con las subastas de largo plazo”, dijo.
Por su parte, Samantha Ríos Ruiz, Gestora del Sistema Distribución de Naturgy, explicó que el crecimiento de la demanda eléctrica no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en zonas urbanas, centros logísticos y, cada vez más, en instalaciones de almacenamiento y procesamiento de datos.
La ingeniera advirtió que desarrollar infraestructura de distribución, como subestaciones y circuitos, puede tomar años debido a los permisos, las servidumbres y los tiempos de fabricación de los equipos. “Estamos convencidos de que la energía no es un freno, tiene que ser un alimentador para el crecimiento que tiene el país”, manifestó.
La representante de Naturgy también mencionó la importancia de priorizar las inversiones en activos críticos, áreas donde aumenta la demanda y sectores que requieren mejoras en la calidad del servicio. Añadió que el sismo del 9 de octubre dejó lecciones sobre la necesidad de que las nuevas infraestructuras sean resilientes.
En cuanto a la transmisión eléctrica, Jean Carlos Trejos Arosemena, planificador del Sistema Interconectado Nacional de ETESA, explicó que la expansión de la red debe responder tanto a las proyecciones económicas como a los proyectos que se desarrollan en distintas regiones del país. “Más que al mismo ritmo es de manera coordinada”, sostuvo Trejos Carosemena al referirse a la relación entre el desarrollo de la generación, la transmisión y la demanda.
El planificador indicó que ETESA trabaja con horizontes de planificación de aproximadamente 15 años, tomando en cuenta proyectos que podrían entrar en operación entre 2027 y 2030.
Señaló que uno de los desafíos de la transición energética es contar con una red de transmisión capaz de responder a la variabilidad de las fuentes renovables y garantizar que la energía pueda incorporarse al sistema cuando esté disponible.
Otro de los asuntos abordados fue los efectos del fenómeno de El Niño y la capacidad del sistema para responder a condiciones climáticas adversas.
Los participantes coincidieron en que estos retos requieren una planificación de largo plazo y una mayor coordinación entre el Gobierno, las empresas generadoras, distribuidoras y transmisoras.