Su fe, movió montañas

La devoción que depositaron en San Juan Bosco, hace que jóvenes y familiares, año tras año, recorran las calles de la ciudad capital en torno a este templo
  • viernes 31 de enero de 2020 - 12:00 AM

Agradecidos por un milagro y haber transformado sus vidas, año tras año miles de devotos recorren las calles de la capital. Caminan junto con San Juan Bosco, el Santo de los jóvenes.

Sus historias fueron contadas por dos jóvenes que, a pesar de sus cortas edades, han mantenido su fe, creencias y tradición en el patrono que reposa en la Basílica que lleva su nombre, en el corregimiento de Calidonia.

Ericka Barrios, tiene 20 años de edad, cursa el cuarto año de psicología en la Universidad de Panamá (UP). Ella comenta que su devoción al Santo ha sido porque le ha pedido que su familia se mantenga unida y compartan la misma fe.

‘En mis estudios le dije que me ayudara e hiciera un milagro para poder ingresar a la universidad. Gracias a Dios estoy culminando mi carrera, !Veo que me echó una mano!', recordó.

‘En mi vida no hay nada que yo posea, porque Dios me lo ha regalado'. A los jóvenes les digo que siempre hay una esperanza ante las diversas vicisitudes que les da el diario vivir. Tomen decisiones que sean buenas, busquen ayuda, porque siempre la encontrarán y sigan adelante.

Con 18 años de edad, José Ortega es un chico que culminó sus estudios en el Instituto Técnico Don Bosco, ahora desea estudiar publicidad en la UP.

Él afirmó que el verdadero cambio se encuentra en la Biblia, a través de la palabra hablada que es Dios.

Desde niño asistía a la iglesia, pero al llegar a la adolescencia nos dijo que fue perdiendo la devoción, pero oré y clamé a Don Bosco y a la Virgen María para que me aumentara su fe y ahora veo que el milagro fue cumplido.

A Dios le interesa, dijo Ortega, que la persona se haya arrepentido de lo que ha hecho en su vida. ‘Don Bosco hizo algo para que la juventud se encaminara en la santidad a través de la alegría' precisó el muchacho.

‘He tenido una madurez espiritual, pero es importante que no se deben separar de aquellos que le dieron una ayuda siempre para el bien. No se sientan solos porque Dios está en todas partes como el aire', destacó el joven.

Para Carlos Eduardo Villanueva, párroco de la iglesia Basílica Menor Don Bosco, muchas madres vienen a poner la educación de sus hijos, porque saben que es el padre y maestro de los jóvenes.

Mientras que, las abuelitas llegan al templo a ofrecer una ‘manda', para que sus nietos pasen el año escolar a pesar de las dificultades que han tendido en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Ellas elevan sus oraciones de fe hacia Dios, porque han visto que Don Bosco ha intercedido en la vida de ellos.

Al mirar el Santo Don Bosco, el párroco añadió que verlo es como un modelo de ser cristiano, además de un hermano que está en el cielo, en la casa del Padre y ora por nuestras intenciones. !Lo que decida Dios en otra cosa¡

‘En Panamá la gente le ha tenido ese cariño y le ha recomendado al señor Jesús las intensiones', añadió el religioso Villanueva.

‘Los jóvenes necesitan el apoyo de la familia, además los adultos deben ser modelos para que no entren en situaciones delictivas', puntualizó.

A los chicos dijo hay que exhortarles para que tengan un grado de responsabilidad, que cuiden su cuerpo, alma y salud.

Desde hoy las festividad litúrgica se iniciaron desde las 5:00 a.m., con las mañanitas en la capilla, misas y, a las 5:00 p.m., la procesión de San Juan Bosco.