Inicios del Movimiento Obrero en Panamá Parte I
- viernes 01 de mayo de 2026 - 12:00 AM
El tronazo de las dinamitas producían un ruido ensordecedor y hacían rechinar los oídos y las cabezas de los obreros durante la construcción del ferrocarril (1850-1851). En los inicios de los trabajos del ferrocarril, el capital norteamericano inyectaba la economía nacional y dibujaba su proyecto capitalista. El resultado de esta incursión causó una reacción contraria a lo esperado. En forma clara lo expresó Arosemena de la siguiente manera: “pero desgraciadamente esos capitales no pudieron destinarse a la producción, a la industria agrícola, única que puede tener gran desarrollo en el Istmo, sea por la incuria de los que hacía aquellas fuertes ganancias inopinadas y deslumbradoras.” (Justo Arosemena. El Estado federal de Panamá. p. p. 75-76).
La mano de obra para realizar el proyecto del ferrocarril estaba integrada por obreros ingleses, francesas, austriacos, indios, chinos y los negros llegados de los Estados Unidos. Una población heterogénea y con costumbres e idiomas distintos como es el caso de los que llegaron a trabajar desde Santa Lucía, Martinica, Barbados y Cuba. Todos con una idiosincrasia distinta, cultura y hasta religión dispares. Este grupo de extranjeros no contaban con una formación sindical indispensable. La contratación carecía de leyes o decretos que insertaran al obrero al trabajo y les brindara protección, y los salarios fluctuaban en 90 centavos diarios. Además, el trato inhumano a los obreros, especialmente a los chinos, cuestionados últimamente con argumentos racistas a raíz de ser derrumbado el monumento construido en las riberas del Canal. Sin explicar que fue el superintendente y jefe del ferrocarril Totten el que le entregaba el opio y luego de morir los chinos los embalsamaban y vendían los cadáveres para estudio en las universidades de los Estados Unidos.
Las protestas o huelgas se manifestaron por la oposición del obrero en especial en la isla de Taboga. Esta se debió a las exigencias de los obreros el 18 de septiembre de 1853. Otra huelga se realizó el 19 de mayo de 1868. Los obreros recibían $ 1.00 y exigían el aumento de $ 1.20 por cada día de trabajo. Lo que llevó a la empresa a contratar una cuadrilla nueva a partir de 30 de julio y los obreros tuvieron que volver a sus labores. Tal como lo afirma Navas se dio una refriega en Colón el 26 de enero de 1869, y se produce un choque con los marineros norteamericanos. Al final resultó muerto un norteamericano y se dio disparo por un barco de los Estados Unidos para dispersar a los huelguistas. (Gandásegui, Saavedra, Achong y Quintero. Las luchas obreras en Panamá, 1850-1978).
Es cuestionable la afirmación de que, según la beligerancia de los negros, fuese traicionada por el liberalismo como afirma (Navas, p.p. 44-45) Incluye a Victoriano Lorenzo, se olvida de la persecución al propio partido liberal luego de la firma del Tratado de Paz de Wisconsin. El liberalismo estaba desintegrado a pesar del pie de fuerza antes de firmar el armisticio. Incluso el texto escrito por el Dr. Eusebio A. Morales en defensa de Victoriano demuestra la situación del Partido Liberal. Más clara no puede ser.
Los autores antes citados hacen una explicación de la primera huelga de obreros durante la construcción del Canal francés. “Se informa el 1 de abril de 1881 que ciertos números de obreros o empleados de la compañía del canal francés se niegan a trabajar, porque son obligados hacerlo también los domingos, so pena de no de ser alimentados en los campamentos donde se alojan.” (Las luchas obreras en Panamá 1850 1878. p. 49).
Los obreros luego de dos días de intensa oposición dejan la huelga y el motivo del cese, es que la compañía se había negado a brindarle alimentación. Las insatisfacciones generaron otros incidentes que afectaron los trabajos del canal. Motivadas por los salarios pagados a ellos, “los obreros frente a esto, se declaran en huelga pidiendo mejores salarios. Ante este embate de los obreros, la compañía se ve obligada a elevar moderadamente los salarios.” (p.51) Otra huelga se produce en julio de 1895, con dos semanas de paro de los obreros del ferrocarril, el motivo es cuando: “los estibadores de Colón exigen un aumento de salarios del orden de los 0.25 por día. Al negarse la compañía a concederles el aumento demandado, los obreros se niegan a trabajar por el mismo sueldo (1.75) para los que realizan tareas en bodega y 1.50 para los del muelle.” (p. 51).
Al cerrarse el siglo XIX, las huelgas no cesan y la beligerancia del Partido Liberal se demuestra cuando casi se toma la ciudad de Panamá por el General Benjamín Herrera y se empieza abrir las puertas de la independencia.