El futuro del ‘etiquetado electrónico’ de alimentos en Panamá
- domingo 29 de marzo de 2026 - 10:30 AM
El mensaje semanal de la Cámara de Comercio de Panamá se enfocó en el vacío que existe sobre la forma correcta de presentar el etiquetado frontal de advertencia en los alimentos, tema pendiente no solo en Panamá y América Latina, sino también en Europa o Estados Unidos.
De hecho, cada país ha tomado caminos distintos, y muchos siguen ajustando sus modelos porque el tema no es tan simple como poner un símbolo en un empaque. “Por eso, antes de imponer un sistema único en Panamá, vale la pena hacer una pausa”, recomendó el gremio.
Cuando se habla de etiquetado frontal, lo que se busca es simplificar la información a una advertencia visible. “Puede parecer práctico, pero también puede ser limitado, porque la salud no se resume en un símbolo”, advierte el editorial.
Y cuando un producto tiene poca información, el afectado directo es el consumidor, señala la Cámara de Comercio de Panamá.
Cambiar empaques, reformular productos, ajustar líneas de producción: todo eso cuesta. Y en un mercado como el nuestro, esos costos los termina pagando el panameño en la tienda o en el supermercado.
Por otro lado, cuando hay muchas trabas, los empresarios pierden interés. Si las exigencias se vuelven más complejas que en otros países, muchas marcas simplemente decidirán no estar en nuestro mercado.
¿El resultado? Menos opciones en los anaqueles, menos competencia, menos alternativas y más presión en precios. El consumidor termina pagando más y eligiendo menos. “Por eso, el debate no debería ser entre advertir o no advertir, debería ser entre simplificar o informar mejor”, señala el editorial de “La Cámara Opina”.
Etiquetado electrónico
La propuesta de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá es el etiquetado electrónico. Recordando que este no elimina la información: la amplía, no sustituye, complementa y no impone, permite decidir.
Además, algo fundamental: no representa un costo adicional para el consumidor. No requiere cambios costosos en empaques ni procesos que terminen trasladándose al precio final. Al contrario, permite ofrecer más información sin encarecer el producto.
“Panamá tiene la oportunidad de hacerlo mejor, porque cuando se trata de lo que comemos, lo responsable no es simplificar la conversación, es elevarla para tomar decisiones informadas”, concluye el comunicado.