Dormir bien protege la memoria en la vejez, según la ciencia

Estudios científicos confirman que la calidad del sueño influye en la memoria
  • lunes 09 de febrero de 2026 - 12:00 AM

Dormir mal no solo provoca cansancio. Un estudio científico publicado en JAMA Neurology, una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo, confirmó que los adultos mayores con sueño interrumpido tienen mayor riesgo de sufrir deterioro cognitivo y demencia.

La investigación fue realizada por científicos del Rush University Medical Center, en Estados Unidos, y analizó los patrones de sueño de más de 1,000 adultos mayores, con una edad promedio de 80 años, que no presentaban demencia al inicio del estudio. Los participantes fueron seguidos durante varios años.

Los resultados fueron claros: las personas cuyo sueño era más fragmentado tuvieron un deterioro mental más rápido, independientemente de cuántas horas totales durmieran. Es decir, no basta con pasar muchas horas en la cama si el descanso no es continuo.

Según los investigadores, el sueño profundo y sin interrupciones es fundamental para que el cerebro procese la información del día, consolide recuerdos y elimine sustancias que, al acumularse, se asocian con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

El estudio también reveló que quienes tenían un sueño de mala calidad mostraban peores resultados en pruebas de memoria, atención y velocidad mental. Estos efectos se mantuvieron incluso después de considerar otros factores como edad, nivel educativo y enfermedades crónicas.

Otro trabajo publicado en The Lancet Neurology respalda estos hallazgos y señala que los trastornos del sueño, como el insomnio y la apnea, están asociados con un mayor riesgo de deterioro cognitivo en la vejez. En el caso de la apnea del sueño, la reducción del oxígeno que llega al cerebro durante la noche puede afectar directamente su funcionamiento.

Los especialistas advierten que dormir demasiado tampoco es señal de buena salud. Estudios observacionales han encontrado que dormir más de nueve horas por noche también se asocia con menor rendimiento cognitivo, lo que podría indicar un sueño poco reparador o problemas de salud subyacentes.

Los autores coinciden en que mejorar la calidad del sueño puede ser una estrategia clave para proteger la salud mental en la tercera edad. Mantener horarios regulares, evitar estimulantes antes de dormir y consultar al médico ante despertares frecuentes son medidas recomendadas.