Diablos rojos no estaban muertos, andaban de parranda
- lunes 27 de julio de 2015 - 12:00 AM
ILEGALIDAD
Los $96 millones invertidos por el Estado para sacar a los buses diablos rojos de las calles de la capital y San Miguelito no sirvieron de nada, pues estos siguen reinando en ambos distritos.
A diestra y siniestra, diablos rojos de rutas como Las Mañanitas, Pedregal, Tocumen y 24 de Diciembre recorren las calles, ahora bajo el paraguas de la piratería.
Sin certificados de operación, estos buses no solo manejan con exceso de velocidad, sino que también cuentan con placas alfanuméricas –letras y números–. (Vea la foto principal).
Estas placas fueron autorizadas desde 2013 exclusivamente para los vehículos que
ingresaran por primera vez al parque vehicular a partir de ese año.
Si hay diablos rojos con placas alfanuméricas significa que estos buses obtuvieron el certificado único vehicular en los últimos dos años. ¿Cómo consiguieron estas placas si desde el 2011 el ingreso de estos buses al país está prohibido? Es la interrogante que se hace El Siglo, pues el Decreto Ejecutivo 208 de abril de 2011 prohibió la importación de diablos rojos para evitar que los transportistas pudieran hacer una mala jugada y compensarlos.
‘Con artimañas', es la única respuesta que nos dio el exdirector de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Roberto Moreno, quien fue parte del proceso de compensación que hizo el pasado gobierno para logar sacar a los diablos rojos y dar paso al sistema Metrobús.
Según Moreno, en las rutas antes mencionadas no deben operar diablos rojos y mucho menos tener placas alfanuméricas.
‘Para sacar una placa se debe tener certificado de operación y estos buses de rutas compensadas no deben tenerlos', recalcó.
Moreno explicó que las latas podrían haber sido sacadas para buses privados, colegiales, autos particulares o para rutas que no fueron compensadas.
Otra alternativa que dio el exfuncionario es que estos buses hayan entrado al país recientemente, algo que le parece raro porque el Gobierno, mediante una resolución, prohibió la entrada de diablos rojos.
El presidente Juan Carlos Varela, por medio del Decreto Ejecutivo 718 del 22 de octubre de 2014, volvió a restringir la importación de estos buses hasta para el sector privado.
Con esta resolución, Varela echó tierra una resolución que la ATTT aprobó en el 2013 para que diablos rojos entraran a Panamá a solicitud de empresas privadas, que los usarían para transportar a sus empleados.
‘Esta situación es rara y la ATTT debe hacer su trabajo', resaltó Moreno.
Piratería se extiende
La piratería en el sector transporte comenzó con los vehículos particulares y busitos tipo panel de color blanco, pero ahora hay desde diablos rojos hasta ‘coasters' dedicados a esta informalidad.
El pasado 21 de julio, El Siglo observó una improvisada piquera de buses ‘coasters' que opera en la Gran Terminal de Transporte de Albrook. Testigos consultados aseguraron que estos buses tienen menos de dos meses de estar ahí.
Ese día, seis ‘coasters' de la ruta Las Mañanitas-Corredor estaban estacionados a las 7:45 de la noche, mientras que sus secretarios avisaban que el costo del pasaje era $1.25. Al lado de estos buses había un oficial de Tránsito.
En esta terminal están las piqueras de los piratas de Torrijos-Carter, Santa Librada y 24 de Diciembre. Estos también hacen piquera en Calidonia.
Sin control
La piratería se ha extendido y está sin control. Este reconocimiento lo hace el director de Operaciones de Tránsito de la Policía Nacional, Javier Fanuco, quien asegura que han detectado buses operando ilegalmente desde Bocas del Toro, Chiriquí y hasta en las áreas indígenas.
En declaraciones anteriores, informó que por día la DOT multa a 80 conductores por piratería en el país. En los sectores de Guna Nega, del corregimiento de Ancón, Arraiján, La Chorrera, Capira y Colón también se vive esta realidad.
Censo trajo más piratas
Defensores de los usuarios como Luis Torres del Movimiento 23 de Octubre, aseguran que el censo que hizo la ATTT abrió las puertas para que esta ilegalidad se incrementara. Pide a las autoridad frenar esta situación.
Unos 846 busitos fueron censados por la ATTT en 2014. Supuestamente solo estos pueden brindar el servicio de manera temporal hasta que se resuelva el problema de transporte, pero la realidad es otra.
En Panamá y San Miguelito, hay 106 inspectores de Tránsito para poner orden, según la ATTT.
EL Siglo buscó la versión de la ATTT, pero los intentos fueron infructíferos.
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CANTIDAD
846 Buses piratas fueron censados por la Autoridad de Tránsito