De Puerto Armuelles a los grandes cruceros

Roberto Gondola demuestra que con esfuerzo, los sueños son posibles.
  • jueves 03 de septiembre de 2026 - 12:00 AM

Lo que comenzó entre las calles de La Lima Río Mar, en Puerto Armuelles, hoy lleva a Roberto Gondola a recorrer el mundo a bordo de uno de los cruceros más reconocidos. Su historia es la de un joven del interior del país que convirtió su fascinación por los barcos en una carrera profesional llena de sacrificios y grandes experiencias.

Gondola desempeña el importante puesto de Segundo Oficial de Cubierta en Royal Caribbean. Y llegar hasta allí no fue suerte.

“Alcanzar este cargo fue demostrarme que todo el esfuerzo había valido la pena y que nada es imposible”, contó a El Siglo.

Su conexión con el mundo marítimo comenzó desde pequeño. Su padre trabajó durante más de tres décadas en Petroterminal de Panamá, lo que permitió que Roberto creciera teniendo cerca el ambiente de los barcos y el trabajo relacionado con el mar.

Con el tiempo, aquella fascinación infantil se convirtió en una profesión que hoy le permite conocer diferentes países y vivir experiencias que jamás imaginó en Puerto Armuelles.

De limpiar a llevar uniforme de oficial

En su trayectoria, uno de los recuerdos más gratos es el contraste entre sus primeros trabajos y ahora. Al inicio estuvo trapeando, y con el tiempo, despertó, y estaba vistiendo su uniforme de guardia en el “Icon of the Seas”.

Para él, ese contraste es un recordatorio permanente de todo lo que tuvo que recorrer para llegar hasta donde está.

Mensaje a la juventud

Trabajar en el mar significa pasar largos períodos lejos de casa. Para Roberto, esa distancia ha sido una oportunidad para conocerse mejor.

“Estar lejos también me hizo estar más cerca: de mi familia, de mis valores y de mi propia realidad”, expresó.

Gondola no olvida sus raíces. Y asume la responsabilidad de compartir sus experiencias con las nuevas generaciones.

Su mensaje para los jóvenes de Puerto Armuelles y de otras comunidades del interior es claro: Sí existen oportunidades para llegar lejos, pero también hacen falta mejores condiciones e inversión en la juventud.

“Un joven solo necesita una chispa, alguien que le muestre que sí es posible”, afirmó.