‘Daniel Ortega instituye no sólo una dictadura, sino una monarquía', Berta Valle

Lo afirma la esposa de uno de los aspirantes a la presidencia que fue encarcelado
  • lunes 18 de octubre de 2021 - 12:13 AM

Berta Valle vivió en Nicaragua hasta hace dos años, cuando vio en peligro su vida y la de su familia por la persecución del régimen de Daniel Ortega. Ahora reside en Miami, Florida, Estados Unidos, desde donde lucha por la liberación de su esposo, Félix Madariaga, uno de los aspirantes a la Presidencia de la República que fue encarcelado y acusado por el gobierno de Ortega, junto a otros 36 opositores.

¿Qué está ocurriendo en Nicaragua a pocas semanas de que se celebren las elecciones generales?

Desde el regreso de Daniel Ortega, Nicaragua comenzó un proceso de destrucción de la institucionalidad. En el primer periodo de su gobierno lo que hicieron fue reformar la Constitución política para permitir la reelección indefinida, cosa que antes estaba prohibida. Una Asamblea Nacional controlada por el partido de gobierno y sus alianzas o pactos políticos lo permitió. Así siguió Ortega en un segundo periodo en el que resulta que su esposa, Rosario Murillo, es la vicepresidenta del país. Además de eso, sus hijos ocupan cargos de rango ministerial y son quienes participan en la elaboración de las políticas públicas. Durante estos tres periodos de gobierno de Ortega hemos visto como se instituye no sólo una dictadura, sino una monarquía. Un sistema totalitario en el que los poderes del estado no están manejándose de forma independiente, sino que los controla la familia presidencial y sus allegados del frente Sandinista, el partido único de Nicaragua. En el 2018, después de tantas violaciones y abusos el pueblo nicaragüense salió a las calles por primera vez, después de 10 años, a protestar por un cambio y una transición democrática. Una de las cosas que se demandaba era una salida por la vía electoral. La manifestación, nutrida de miles de personas como nunca se había visto, tenía como símbolo la bandera azul y blanco. A partir de abril de 2018, el gobierno reaccionó de una forma violente y durante ese año las organizaciones de Derechos Humanos registraron que hubo más de 330 personas asesinadas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, solamente por protestar. Desde esa fecha entramos en esta crisis de derechos humanos y una crisis económica. En ese periodo la oposición de Nicaragua trataba de organizarse, el plan era presentarse este 7 de noviembre en las elecciones. Pero lo que estamos viendo es que el régimen ha secuestrado por completo a la oposición y los candidatos presidenciales haciendo que estas elecciones sean de un partido único, en el que la población no tenga derecho a organizarse, protestar, está inmovilizada por la opresión del régimen.

El 8 de junio pasado, su esposo se convirtió en parte de los arrestos masivos, ¿cómo fue ese día y qué ha sabido de su esposo desde entonces?

El 8 de junio, Félix fue citado ante la Fiscalía para una entrevista. Se suponía que no tardaría más de 30 minutos, sin embargo, se extendió por casi 4 horas. Al salir de ahí, Félix abordó su vehículo acompañado de su abogado y lo que este nos logró describir es que unos metros después de donde está ubicada la Fiscalía el carro fue interceptado por una patrulla policial lo sacó a la fuerza, fue golpeado y se lo llevaron. Fue secuestrado porque no existía contra él ninguna orden de captura y desde esa fecha estuvo desaparecido por 84 días, no sabíamos como y dónde estaba. No teníamos ningún tipo de información, temíamos por su vida. Fue el 31 de agosto, hace 3 meses, que su hermana logró verlo por 20 minutos. En esa visita nos dimos cuenta de que ellos están siendo torturados física y psicológicamente en el sentido de que Félix ha perdido más de 25 libras y otros presos han perdido más de 30 libras en tan solo meses. Hemos escuchado cómo son tratados en la cárcel. Félix pasó aislado de cualquier contacto o persona durante 2 meses; las luces de la celda están encendidas 24/7; no les permiten luz solar sino más que 10 minutos a la semana; están sometidos a constantes interrogatorios varias veces al día. Vemos una presión para quebrantarlos. Además, su hermana nos comentaba que a los familiares los tratan de forma indigna en las visitas, les toman fotografías, no hay privacidad, no pueden hablar con libertad, no les pueden llevar alimentos. Desde ese día, 31 de agosto hasta la fecha, no hemos vuelto a saber de ellos. Están incomunicados. Básicamente no tenemos prueba de vida. Nosotros desde el exilio estamos exigiendo al régimen que cumpla con los derechos humanos de los presos.

¿Qué se sabe del resto de los seis precandidatos presidenciales que están presos?

Es importante que la gente sepa por qué hablamos de un secuestro de la oposición. Hay 37 personas en esta tercera ola represiva que fueron encarceladas, pero en total hay más de 140 personas presas políticas, arrestados por el régimen entre el 2018 y ahora. De estas 37 personas que forman parte del liderazgo de oposición hay siete precandidatos presidenciales, pero también hay personas de negocios, periodistas, estudiantes, campesinos, feministas. Pero también hay otros precandidatos presidenciales que tienen casa por cárcel. Tal es el caso de Cristina Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Chamorro, y otros. En el caso de ellos, a pesar de estar aislados, están en sus casas. Pero los que están en el Chicote son quienes realmente están viviendo la peor tortura. Particularmente quiero contarles lo que está pasando con las mujeres. Las mujeres Ana Margarita Vigil, Tamara Dávila, Dora María Téllez, quien además es una conocida exguerrillera sandinista, María Violeta Granera, Zulian Barahona, ellas han pasado por un proceso de represión, incomunicadas por tres meses. La pérdida de peso de ellas fue tan severa que, por ejemplo, Ana Margarita Vigil ni siquiera podía sostener sus lentes, tal como lo describió su madre. Por otra parte, Tamara Dávila, quien tiene una hija de cinco años, ha sido torturada psicológicamente al punto de que el régimen le ha señalado su mala maternidad por haber participado en la oposición. Imagine usted a una mujer que tiene tres meses de estar aislada completamente y que además le digan que por su culpa su hija está sola, que no la va a volver a ver por participar en la oposición. Así es el cinismo.

¿Teme por la vida de su esposo, no verlo más nunca?

Siempre está ese riesgo. Conociendo los antecedentes del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sabemos que cualquier cosa puede pasar y por eso nuestro llamado de urgencia a la comunidad internacional para que vele por los presos políticos porque es su vida la que está en peligro.