Pulgas se apoderan de la sala de urgencias
- jueves 20 de septiembre de 2012 - 12:00 AM
Una proliferación de pulgas rodea el Cuarto de Urgencias de la policlínica Manuel María Valdés, en Paraíso, preocupando a pacientes y personal médico.
Los pacientes señalaron que en reiteradas ocasiones han sentido picazón cuando están en la sala de urgencias y en la sala de espera de inyectable.
‘Nos llenan la camilla de pulgas’, indicó una enfermera.
Según los funcionarios, las personas que transitan por los predios de la sala de urgencia sienten cuando las pulgas les saltan al cuerpo y los pican.
CULPAN A LOS PERROS CALLEJEROS
Isaac Barsallo, director médico de la policlínica, resaltó que el problema se debe a la cantidad de perros callejeros que rondan el centro médico.
Los caninos en horas de la noche se quedan a dormir en las alfombras que están en la entrada del cuarto de urgencias, dejando las pulgas en el lugar.
Barsallo sostuvo que no han recibido ningún caso de pacientes afectados por las picaduras de las pulgas.
‘Somos conscientes de que tenemos un problema’, dijo el doctor.
Las picaduras de las pulgas pueden producir reacciones alérgicas con erupciones rojizas y enfermedades como el tifus y la peste bubónica. Estos insectos son huéspedes intermediarios, los cuales pueden parasitar al hombre.
En los predios de la policlínica operan algunas fondas que depositan los desechos de las comidas en bolsas y alimentan a los perros de la calle.
‘Les damos comida y se han encariñado aquí’, dijo un funcionario.
El Siglo recorrió el nosocomio y se observó que las alfombras estaban siendo limpiadas y asoleadas para ahuyentar los insectos.
’VAMOS A FUMIGAR LA POLICLÍNICA’
Esther Solís, directora administrativa del lugar, informó que cada tres meses se fumiga para prevenir toda clase de epidemias y prontamente buscarán mecanismos para que las pulgas no afecten a los usuarios.
La funcionaria dijo que ellos mantienen un nivel alto de salubridad y que el caso de las pulgas es un tema aislado. ‘Todos los días estamos limpiando’, mencionó Solís.
Según las autoridades del cen-tro médico, el problema está con-trolado y no debe traer mayores consecuencias.