Infidencias y confidencias

Glosas de la realidad política de Panamá.
  • lunes 28 de noviembre de 2011 - 12:00 AM

La cocoa en el Palacio es que el gabinete de cocina ya acordó los nombres de los dos magistrados, pero están esperando que llegue diciembre para que la opinión pública esté entretenida en los temas propios de fin de año.

El sapo palaciego me contó que el acuerdo del gabinete de cocina fue que Luis Fábrega será magistrado en reemplazo de Spadafora y Hernán de León lo será por Cigarruista.

Hablando de cortesanos, ayer Cigarruista (a un mes de dejar la papa) fue al Desfile de las Mil Polleras con una camisilla y sombrero de concurso, pero acompañado solo por dos gatos y no por las decenas de otros tiempos.

Se supo que Tito Cemis salió en tuna desde su casa al Parque Porras, pero a mitad de camino empezó el tremendo aguacero que atrasó por casi dos horas el inicio del desfile.

El que dijo que no se mojaba ni de a vainilla fue el Boss. A penas cayeron las primeras gotas, fue buscando el palco, papá...

Lo que nadie entendió fue por qué en el carro de la Lotería iba una exreina de Las Tablas en primer plano y la actual Miss Panamá detrás.

Un túngara me contó que la más abucheada en el Desfile de las Mil Polleras fue la Guadañita Buri, cuando entró al Parque Porras.

Y el que parecía actor del Chollywood era Pacha, porque las chichis hacían fila para tomarse fotos con el vice.

La cocoa por el Oeste fue que se inscribieron 116 ciudadanos en el partido perredoso en Buenos Aires, de la mano de la repre de Arraiján y de Chema Pinzón.

Me dijo un túngara en zapatillas que ya decidieron decir las razones por la cual el cuasi-cura Carles dejó el seminario jesuita. Ay, papá...

El Ferrurruncho está aprendiendo muy rápido las artes de imponerse por la fuerza, porque con la ayuda de los tongos logró quitar la tarima que el Perro tenía en La Chorrera para los desfiles de hoy y poner la suya.

Me dicen que por el Elefante Blanco, Mayorguita no pone orden a los desmanes que su personal de emergencias comete contra los humildes panameños que acuden a ese centro médico. Dejan retorciéndose de dolor a los pobres.