- viernes 27 de julio de 2012 - 12:00 AM
Me contaron que el miércoles encontraron tres vasijas de la época colonial en los trabajos de excavación que se realizan en el Casco Antiguo, donde pasará la Cinta Costera.
Me soplaron que en el patrimonio histórico fueron repartidas. Una vasija la tomó el trabajador que las halló, la otra quedó en mano de su capataz y la tercera la reportaron al INAC. ¿Cómo?
Se supo que ahora, los trabajadores están buscando el mejor postor, de hecho están consultando la web para saber cuánto más o menos será el billete que les pueden soltar.
Hablando de la cultura, se supo que los que lloraban ayer eran los funcionarios del Senapan, cuando les dijeron que su nueva jefa iba a ser una faraona que ya le dicen la Puente Roto.
Me soplaron que los tongos están que no se aguantan en las fiestas patronales de Santiago. Los tongos querían que empezara el desfile de carretas a las 5:00 en punto y el alcalde les refutaba que había que esperar a que llegaran las carretas. La cosa llegó al punto que los tongos intentaron enchirolar al alcalde.
Me dijo el sapo que la cosa no quedó ahí, porque los mismos uniformados suspendieron una presentación folclórica en la tarima artística de la placita de Santiago, donde históricamente se realizan estas actividades, desde hace unos 60 años.
Se supo que la cosa está seria en Chame, porque los propios representantes del disco rayado sacaron al tesorero municipal de su puesto, que también es del partido de la locura.
Y el necio chamero que no faltaba, me cuenta que si ya sacaron al tesorero por sus demandas, ¿qué esperan para sacar al alcalde condenado por un juez? Ataja Euclides.
Me soplaron que luego de la inscripción de los dinosaurios para el CEN, por los corrillos del perredoso comentan el vacío que se vivió en esas postulaciones. Ni siquiera los presidenciables de Tocoma asistieron.
Se supo que Kojak II y su polo opuesto tienen operaciones clandestinas en Twitter, para lo que crearon a conchita y darle plomo a los medios al Nerds Molotov.
Y el botado Kijak II llegó al punto de reunir a una pareja de chinitos botaos y a un herrerano para anunciarles que sería el nuevo ministro de Seguridad, pero el cálculo le salió mal y sigue en el ostracismo.
Me llamó el sapo tableño para contarme que Blower Moon, durante su visita a los tribunales tableños el miércoles, tuvo tiempo para bromear en algunos despachos hasta con la Calle Arriba y Calle Abajo. Tuvo para todos.