Infidencias y confidencias

Glosas de la realidad política de Panamá.
  • lunes 31 de enero de 2011 - 12:00 AM

Lo que se supo fue que Martita del Hatillo manda más que el Estorbo Urbano al punto de que mandó a botar al subadministrador del gimnasio del Marañón que tenía más de 15 años de servicio. Abriendo más frentes contra el Fat.

La cocoa que me contó un pescador con palangre es que el chief de la Arap también aumentó el ingreso familiar por la rosca familiar de gente nombrada en el gobierno. Si no me creen, pregunten quién es la jefa de ‘protoloco’ del Boss.

Los kunas se preguntan si tienen gobernadora, directores de Trabajo, Vivienda y Sinaproc porque cuando se quiere presentar denuncias e inquietudes no saben a dónde acudir porque tienen sus oficinas ambulantes. ¿Cómo?

Un jodedor que estaba por Tocumen me dijo que entre los turistas que regresaban de un vuelo procedente de Cancún, habían cuatro funcionarios del Programa de Ayuda Nacional. ¿Ayudándose a ellos mismos?

Se supo que una ex jefa en el MP, metida en un gran escándalo, hace lobbie para que Achú la restituya. Voy a averiguar.

Ya hay gente brava en el cuarto piso del Hatillo por el nuevo horario de trabajo que el Leoncito le puso. Parece que la gente quiere ganarse la plata suavecito. ¡A trabajar!

La otra que me contaron de comunicaciones del Hatillo es que no hay ni uno solo del arnulfero nombrado. Que pele el ojo el Estorbo Urbano, que la banda de Pie Grande Pérez también le tiene el ojo puesto.

Me dicen que así como está el club ‘los mondongueros’, que son políticos, abogados y otras personalidades, casi todos de 50 años para arriba, ahora está el club ‘los mollejeros’, que parece ser su relevo generacional, casi todos por los treinta y pico de años. Ayer estaban en un skybox Rod Carew.

Me comentaron que los azules de la ATTT no pegan una. Ayer causaron un descomunal tranque que afectó a los autos que retornaban a la ciudad en la Interamericana, a la altura de la pesa de La Chorrera, porque le daban prioridad a los autos que querían hacer retorno.

Se supo que hay dos políticos con importantes cargos que le consiguieron sus respectivos puestazos a sus hijos homónimos cerca del Boss. Si no me creen, pregúntenle a Macho Camacho y a Ventura Vega.

Escuché a Omar Torrijos Jr. decir que lo que pasó con los perredosos en Coclé, se va replicar en el resto del país y hasta habla de un movimiento de renovación democrática. ¡Qué tiemblen los dinosaurios!